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Aguas turbulentas en Río de Janeiro 2016

17 Sep 2015 11:09
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Agua en Río de Janeiro | LosAndes.com

A menos de 1 año para que comiencen los Juegos Olímpicos de 2016, el Comité Organizador sigue trabajando contra reloj para atajar los diversos problemas que sigue acumulando la sede de Río de Janeiro, derivados, en parte, de la complicada situación política-económica de Brasil, con la presidenta Dilma Roussef al frente.

Un análisis de AP de agua en marzo, realizado por el virólogo brasileño Fernando Spilki -coordinador del programa de calidad ambiental en la Universidad Feevale en el sur de Brasil- mostraba niveles peligrosamente altos de los virus de las aguas residuales en todas las sedes olímpicas. Las muestras se comprobaron para tres tipos de adenovirus humano, así como rotavirus, enterovirus y coliformes fecales.

Ahora, es la Federación Internarcional de natación el organismo que pide mayor seguridad para los deportistas que participen en pruebas acuáticas. «Nuestro comité de medicina deportiva cree que es necesario realizar un nuevo análisis para garantizar la salud de los participantes. Es muy importante para la FINA que los nadadores que compitan en las pruebas de aguas abiertas lo hagan en un entorno libre de contaminación vírica o bacteriológica».

La calidad del agua ha sido unas de las mayores preocupaciones para los organizadores. La Bahía de Guanabara, donde se realizarán las competencias de vela, también ha sido criticada por cuestiones similares. El Gobierno estatal de Río prometió reducir la cantidad de residuos que llegan a la bahía en un 80 %, pero recientemente reconoció que es poco probable que pueda cumplir dicho objetivo.

Contaminación

El presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach, ha declaradon que las aguas en las que se disputarán las pruebas de vela de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016 estarán en buenas condiciones pese a que las autoridades locales admitieron atrasos en su descontaminación. «Lo que importa es que durante los Juegos los atletas tengan buenas condiciones en el agua, en los lugares de competición, y no creo que habrá problemas», afirmó Bach en declaraciones que concedió a periodistas tras bañarse hoy en una playa de Río de Janeiro, aunque alejada de las que son consideradas como contaminadas. Las autoridades regionales se comprometieron en 2009 a tratar el 80 % de las aguas residuales que son vertidas en esta bahía pero hasta ahora tan sólo han conseguido limpiar un 49 %.

«Nos equivocamos (en los proyectos de descontaminación anteriores). No podemos seguir equivocándonos. Tan sólo vamos a divulgar una meta cuando realicemos los estudios necesarios», dijo el gobernador de Río de Janeiro, Luiz Fernando Pezao, durante el acto de firma de un acuerdo que prevé medidas para garantizar la limpieza de la bahía en los próximos veinte años.

Numerosos regatistas de todo el mundo, incluso brasileños, han criticado el mal estado de las aguas y la contaminación en la Bahía de Guanabara y se han quejado de las dificultades que enfrentan al tener que desviar basuras que encuentran flotando en el mar.

La preocupación con la descontaminación de la bahía ha aumentado después de la divulgación de informes según los cuales el alto grado de contaminación es una grave amenaza para la salud de los propios regatistas dado los elevados índices de virus, bacterias y otros microorganismos.

Sin referirse al posible incumplimiento del compromiso, Bach aseguró que lo importante es que «parte del legado» que los Olímpicos le dejarán a Río de Janeiro «estará listo» en 2016.

«Estoy muy confiado en el trabajo realizado por el Comité Organizador (de Río 2016) y por todos. Creo que habrá un Río de Janeiro antes y otro después de los Olímpicos. Creo que podremos ver en Río de Janeiro algo que demostrará no sólo la pasión sino también la eficacia de los cariocas», afirmó.

Uno de los periódicos con más influencia internacioanl, The New York Times, ha hecho suya una frase en el que señala que Brasil ha pasado de país «emergente» a país «en emergencia».

 

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