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PSICOLOGÍA DEPORTIVA

La ansiedad precompetición

¿Tenemos miedo o sentimos miedo antes de salir a competir?
La ansiedad precompetición
Final 1.500 metros Campeonato de España. Valencia 2018 | WangConnection
Mediofondista del Playas de Castellón y estudiante de Psicología en la UCM
31 Ene 2019 21:01

Tenemos miedo a hacer lo que más nos gusta, tenemos miedo a competir. Tenemos miedo a enfrentarnos a nuestros rivales y a fracasar. Tenemos miedo a no ser capaces de demostrar lo que valemos, pero… ¿tenemos miedo o sentimos miedo?

Ante una circunstancia importante tendemos a manifestar respuestas de ansiedad, nervios, malestar y estrés. Sentir miedo es algo común cuando nos enfrentamos a una “amenaza” o una situación sobre la que tenemos altas expectativas o que tiene una gran relevancia para nosotros.

Porque, ¿quién de nosotros no ha tenido palpitaciones antes de salir a pista, dolor de tripa, “estómago revuelto”, respiración agitada o incluso pérdida de apetito? ¿No nos hemos bloqueado cuando hemos tenido que tomar una decisión importante? ¡Por supuesto que sí! Pero no hay que dar la voz de alarma, porque todas esas respuestas son normales. Dichos mecanismos de angustia y aprensión nos preparan para la acción, nos alertan de que estamos ante un evento importante y nos previenen ante cualquier cosa mala que nos pueda suceder. 

No obstante, la mente humana experimenta dos tipos de temores: “el miedo objetivo” (a amenazas externas) y el “temor neurótico” (creado por nuestros pensamientos, emociones e interpretaciones), y los analiza y actúa ante ellos de la misma manera.

El miedo a competir es un ejemplo de “temor neurótico”, consecuencia de algunos pensamientos catastrofistas y anticipaciones negativas que hacemos, pero que si analizamos en profundidad no son tan aterradores, ni tan tremendos. Esas interpretaciones generan una serie de síntomas que en ocasiones pueden llegar a ser tan fuertes y dañinos que crean situaciones y conductas que impiden que demos nuestro 100% en competición.

60 metros lisos. Mundial Indoor Birmingham 2018 | Daniel Meumann-WangConnection

La mejor manera de vencer la ansiedad y las emociones negativas es desactivando ese mecanismo tan valioso que tenemos y que nos protege cuando realmente es necesario. Para ello, necesitamos aprender a interpretar dichas “amenazas” de forma menos dañina y más racional. Somos lo que nos decimos, por tanto es importante que nos hablemos adecuadamente, que nuestro lenguaje interior nos haga sentir bien  y no nos atormente, que formulemos proposiciones en positivo y eliminemos el “NO”, el “NUNCA” y el “SIEMPRE” de nuestras frases, que no anticipemos el fracaso y que tengamos un estilo cognitivo positivo.

“Somos lo que nos decimos”

Sin embargo, otras veces sufrimos esa ansiedad de forma automática, sin tan siquiera haber recurrido a pensamientos catastrofistas. Esto ocurre, porque hemos automatizado esa forma de actuar. Para evitar que ocurra esto,  debemos aprender a percibir con antelación aquellas señales de nuestro cuerpo que no nos ayudan, para conseguir así desactivar nuestro sistema nervioso y anticiparnos a ese “bloqueo”.

La psicología cuenta con numerosas herramientas como la respiración diafragmática, la relajación muscular o las técnicas de visualización, que nos ayudan a “bajar las revoluciones” y aprender a sentir de una forma diferente.

Mundial de Londres 2017 | Uri Roura-WangConnection

Una vez conseguido esto es importante aprender a interpretar la situación de una forma diferente y ver la competición como una aliada y no como un enemigo, que suponga un reto y no una amenaza para el deportista. Trabajar la autoconfianza y la determinación es fundamental.

¿Y cómo podemos conseguir esto? Mediante pruebas de realidad (es decir, los entrenamientos) y gracias al hábito. Si conseguimos tener rutinas sanas de competición podremos relativizar y disfrutar de ésta, sin angustias ni presiones.

La competición debe ser una fuente de gozo y no de sufrimiento para el atleta y deportista. Al final hacemos esto porque nos gusta, porque nos apasiona y no porque nos lo impongan. Pero los miedos nos impiden conseguir disfrutar. 

¿Pero acaso te has preguntado alguna vez qué hay detrás del miedo? Yo te responderé, nada. El origen de nuestros miedos está en nuestra mente y por ello tenemos en nuestra mano tanto el poder de crearlos, como el de destruirlos.

Miriam Costa

Mediofondista del Playas de Castellón y estudiante de Psicología en la UCM


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