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Balance del Mundial de Pekín 2015: López ‘salva’ a un equipo español lejos de su mejor versión

30 Ago 2015 20:08
Miguel Ángel López, campeón del Mundo en Pekín 2015 | IAAF

Miguel Ángel López, campeón del Mundo en Pekín 2015 | IAAF

Una vez finalizado el Mundial de atletismo celebrado en Pekín, es momento de echar la vista atrás y hacer un balance de la actuación española en la gran cita atlética del año al aire libre. El resultado final, con un medallista y una finalista (si no tenemos en cuenta como finalista al medallista) deja un sabor de boca realmente amargo y desalentador. La expedición española, formada por 26 hombres y 14 mujeres no ha cumplido con las expectativas, salvo algunas honrosas excepciones. Antes de entrar a analizar, es necesario mostrar, de manera resumida, los puestos que en la clasificación general han obtenido los atletas de la ‘Roja’:

HOMBRES

  • Maratón: Javier Guerra (13º) y Carles Castillejo (retirado)
  • 20 km marcha: Miguel Ángel López (1º), Álvaro Martin (16º) y Diego García (29º)
  • 3000 obstáculos: Fernando Carro (14º), Sebastián Martos (26º) y Roberto Alaiz (retirado)
  • 110 metros vallas: Yidiel Contreras (19º)
  • Lanzamiento de martillo: Javier Cienfuegos (29º)
  • 800 metros: Kevin López (12º)
  • Salto con pértiga: Adrián Vallés (31º)
  • Lanzamiento de peso: Borja Vivas (24º)
  • Triple salto: Pablo Torrijos (20º)
  • 5.000 metros: Ilias Fifa (13º), Jesús España (26º) y Aelemayehu Bezabeh (27º)
  • 1.500 metros: David Bustos (17º), Víctor Corrales (33º) y Adel Mechaal (37º)
  • Lanzamiento de disco: Lois Maikel Martínez (28º)
  • 50 kilómetros marcha: Jesús Ángel García Bragado (9º), Francisco Arcilla (35º) y Benjamín Sánchez (retirado)
  • Decatlón: Pau Tonnensen (18º) y Jorge Ureña (21º)
Ruth Beitia, en la calificación de la altura de Pekín 2015 | IAAF

Ruth Beitia, en la calificación de la altura de Pekín 2015 | IAAF

MUJERES

  • 400 metros: Aauri Bokesa (38ª)
  • Lanzamiento de peso: Úrsula Ruiz (23ª)
  • Salto con pértiga: Naroa Agirre (16ª)
  • Lanzamiento de disco: Sabina Asenjo (24ª)
  • 10.000 metros: Trihas Gebre (16ª)
  • 800 metros: Esther Guerrero (36ª)
  • Salto de longitud: Maria del Mar Jover (sin marca)
  • Salto de altura: Ruth Beitia (5ª)
  • Lanzamiento de martillo: Laura Redondo (29ª)
  • 100 metros vallas: Caridad Jerez (29ª)
  • 20 kilómetros marcha: Mariajo Poves (10ª), Raquel González (14ª) y Laura García-Caro (32ª)
  • Maratón: Alessandra Aguilar (17ª)

Como podrán ver, difícilmente se ha visto a un español avanzar de ronda cuando en la mayoría de los casos las marcas que ostentaban esta temporada hacían presagiar lo contrario, es decir, el avance. El golpe ha sido devastador. Si bien es cierto que la armada española no presentaba un poderoso equipo para liderar el medallero en el Mundial, sí que llevaba a atletas que podían haber estado en varias finales o, por lo menos, semifinales. «Tan sólo» bastaba con haber competido en los registros que acostumbran a hacer en España, pero tampoco hemos sido capaces de dar el callo en ese sentido. Aquí muchos podrán pensar que cada concurso es un mundo, que los nervios juegan malas pasadas, que la táctica de carrera puede ir en detrimento del resultado… Y estoy totalmente de acuerdo. Pero esos «obstáculos» son parte de la vida de todo atleta, está más que acostumbrado a ellos y no deberían ponerse como excusa (que por cierto, tenemos la suerte de que de momento ningún atleta se ha excusado en ellos). Esos obstáculos pueden ser los responsables de que un lanzador esté un poco por debajo de su marca o un corredor unos segundos por encima, pero lo cierto es que día a día, jornada a jornada, hemos visto a un equipo español compitiendo muy lejos de su mejor versión. Demasiado lejos. Se auguraban dos medallistas (finalmente uno) y sobre todo, más finalistas, pero ese augurio habría sido lo de menos si el rendimiento hubiera sido igual (o mejor) que el que han demostrado los atletas nacionales durante la temporada.

Los que lo hemos vivido al otro lado del ruedo nos hemos quedado con la sensación de que se podría haber hecho más, porque así nos lo venían mostrando. Y ha dolido, pero seguramente les duela más a ellos, que como atletas que sufren cada día en los entrenamientos, no han visto recompensado su esfuerzo porque el día «D» a la hora «H» las cosas no han ido como debieran. El ser humano tiende a sacar de cada mala experiencia una lección y seguramente muchos de los componentes de esta expedición la hayan sacado. Ahora es momento de reflexionar, detectar posibles errores y renovar pilas para que el atletismo español se sitúe en el nivel mundial que le corresponde. Porque, en mi humilde opinión, hemos dado en este Mundial una imagen errónea de cómo realmente se encuentra este deporte.

Antes sacaba a la luz el tema de las excusas, esas que hay que dejar de lado si se quiere crecer. Y no seré yo quien las ponga, pero sí es necesario, al hilo de este balance, relatar las condiciones de nuestros atletas. Supongo que no sea una novedad decir que la crisis económica ha atravesado absolutamente todos los sectores posibles, como el deportivo. El atletismo no ha sido menos y esta crisis se ha visto reflejada en una fuerte reducción de becas, ayudas y contratos publicitarios o sponsors, todo eso que permitía hace años que los atletas pudieran dedicarse al 100% a entrenar y competir. Ahora, si se quiere ‘sobrevivir’, muchos necesitan trabajar y entrenar a tiempo completo, con todo lo que ello conlleva y dejando de lado aspectos tan importantes como el descanso. Puede que esto no explique el fiasco del Mundial, pero sí puede ayudar a entender muchas cosas y sobre todo, a no prejuzgar a estos atletas.

Jesús Angel 'Chuso' García Bragado, en Pekín 2015 | IAAF

Jesús Angel ‘Chuso’ García Bragado, en Pekín 2015 | IAAF

En cualquier caso y tal como explicaba al comienzo, ha habido varias excepciones dignas de mención y que no pueden quedar en el olvido. En primer lugar, es de ley señalar al marchador de Llano de Brujas, Miguel Ángel López, que llevaba la estela de España a lo más alto del podio al proclamarse campeón del Mundo. Ya lo hizo el pasado año en el Europeo de Zúrich y lo cierto es que tenemos mucho que agradecerle. Siguiendo en la línea de la marcha, también es de aplaudir (de hacer redoble de tambores) a las actuaciones de los más veteranos, Mariajo Poves y Jesús Ángel García Bragado, que finalizaban contra todo pronóstico, en 10ª y 9ª posición respectivamente. Respecto al mediofondo, tan mal herido desde hace unos años, hay que destacar en primer lugar a Kevin López, porque aunque no pudo clasificarse para la gran final, hizo una actuación totalmente acorde a sus marcas que además le auparon a una meritoria 12ª posición mundial. Y tampoco nos olvidemos de la catalana Esther Guerrero, que aunque no pudo avanzar a semifinales, al menos corrió la serie quedándose muy cerca de su mejor registro. Personalmente, para mí eso es hacer una buena competición, independientemente del puesto final, estar en las marcas. En maratón y con clasificación directa para los JJOO de Río de Janeiro, el todo terreno Javier Guerra, sobresaliente para él también. La lanzadora Sabina Asenjo y el pertiguista Adrián Vallés no pudieron clasificarse para la final, pero en el caso de la primera se fue con un registro muy cercano a su tope personal. Por lo que respecta al navarro, que a su temprana edad se clasificaba para este Mundial, la final significaba hacer marca personal y aunque no lo consiguió, hizo un concurso valiente. Y por último, nuestra otra opción de medalla, la capitana Ruth Beitia. Las medallas estuvieron caras, eso es innegable, pero también es cierto que ella estaba más que preparada para saltar los 2,01 metros. Fue un chasco, sí, pero estas cosas pasan. Lo que no se puede decir es que haya sido un fracaso de la cántabra, como algunos lo han tildado. ¿Acaso alguien se siente un fracasado por ser el quinto mejor del mundo? -un momento, ¿cuántos de los que criticáis sois los quintos del mundo?, caso aparte. Muchos españoles sufren de una enfermedad llamada «medallitis» y se caracterizan por pensar que si no se consigue una medalla ya es un fracaso. Una pena, pero para mí no lo es, sobre todo viniendo de una atleta que a sus 35 años sigue estando al máximo nivel y ha hecho una temporada envidiable.

En definitiva, un Mundial con más sombras que luces sobre el conjunto español. De esta experiencia se puede uno regodear en lo negativo o tomarlo como oportunidad para seguir aprendiendo y creciendo. Ahora es momento de pasar esta oscura hoja y pensar en lo que viene, que son los Juegos Olímpicos del próximo año. Esperemos que Río le devuelva al atletismo la luz que tiene pero que a veces no brilla cuando debiera. Y que nos quedemos con una sonrisa. 

Coral Aja

Periodista por vocación y atleta por devoción. Marchadora y comunicadora a jornada completa a caballo entre el mundo aeronáutico y el deportivo. "No hay mejor manera de medir el grado de libertad de un país que consultando su prensa"

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