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Psicología deportiva

¿Coach o psicólogo?

Firma de Miriam Costa
¿Coach o psicólogo?
Mediofondista del Playas de Castellón y estudiante de Psicología en la UCM
19 Oct 2016 10:10
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El “coaching” está de moda y por ello se ha ganado la fama en numerosos campos de intervención, como es el del deporte. Algunos de los más condecorados deportistas buscan el apoyo de los nuevos “coach” en busca de un trabajo más “práctico y eficaz a corto plazo”. Esto está generando un gran revuelo en los profesionales de la psicología, quienes han recurrido a un movimiento conocido como #Stopintrusismos, respaldado por el Colegio Oficial de Psicólogos para poner fin a este hecho.

Para ponernos en situación quisiera presentar la siguiente cuestión: ¿A quién recurrimos cuando tenemos una lesión, a un fisioterapeuta o a un masajista? Efectivamente recurrimos al profesional que posee la titulación acreditada para dicha misión.

Del mismo modo existe una gruesa línea que distingue a un psicólogo de un coach: la disciplina a la que pertenecen. Mientras que la psicología es una ciencia aplicada basada en la terapia y orientación, el coaching es una metodología estratégica, o dicho de otra manera, una herramienta de trabajo. No se trata de una disciplina teórica y otra práctica, o de una que trate a pacientes con trastornos frente a otra que trate clientes sanos, sino que por el contrario son especialidades con diferencias operativas.

El coaching es un área que recoge una síntesis de técnicas de liderazgo, marketing, gestión, dirección y planificación; en este sentido se encuentra en un término medio entre la empresa y el desarrollo individual-colectivo. Es por ello por lo que se dedica a talleres de motivación, consecución de objetivos y organización.

Mientras que, por el contrario, la psicología es una ciencia que estudia la mente humana, sus distintas manifestaciones (estructura, funciones, comportamiento…) y niveles (social, emocional, cognitivo…) para aplicarlos a los diferentes ámbitos (laboral, deportivo, educativo, clínico, social etc.)

El coaching por tanto no es intervención, ni terapia; ya que para ello se debe acudir a un especialista. El coaching es un complemento más, útil para el trabajo de dinámicas de grupos, recomendado para la formación de líder (o entrenador en el caso del deporte) y aconsejable como sistema alternativo de trabajo.

No obstante, el seguimiento de un deportista profesional (especialmente si se trata de deportes individuales) debe basarse en la evaluación, estudio de conductas y mediación de técnicas, asesoramiento e intervenciones clínicas por estrés, lesiones, ansiedad… que se escapan de la mano del coach.

Así pues en las grandes citas, como unos Juegos Olímpicos: ¿Realmente buscamos aumentar el nivel de motivación de los deportistas? O por el contrario…¿debemos bajar los niveles de activación y hacer frente a posibles episodios de estrés? Y en caso de querer formar a un entrenador para inspirar y resolver conflictos con sus atletas: ¿Debe estudiar una carrera o instruirse en un curso?

Es evidente que contar con los servicios de un coach es mucho más atractivo y respetado por la sociedad que trabajar con un psicólogo deportivo. Sin embargo, no debemos traspasar las fronteras que separan las dos áreas, pues ambas quedan delimitadas a determinadas competencias y en función de ello tenemos que decidir qué es lo que necesitamos: un “guía” o un técnico.

“La lucha armada puede ser provechosa y puede ser peligrosa. Para el experto es provechosa y para el inexperto peligrosa”

Sun Tzu.

Miriam Costa

Mediofondista del Playas de Castellón y estudiante de Psicología en la UCM