Síguenos en InstagramSíguenos en FacebookSíguenos en TwitterSíguenos en Youtube
Río 2016

Cuando Usain Bolt no era imbatible…

El jamaicano fracasó en su primera aparición olímpica
31 Jul 2016 09:07
Usain Bolt en Atenas 2004 | Anja Niedringhaus

Usain Bolt en Atenas 2004 | Anja Niedringhaus

Hubo un tiempo en el que Usain Bolt no se dejaba llevar en los metros finales, de hecho, ni siquiera ganaba todas las carreras. El que hoy en día es el mejor velocista de todos los tiempos llegaba a los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 con tan solo 17 años y la presión de poder convertirse en medallista olímpico siendo todavía un atleta en edad júnior.

El jamaicano, que ya prometía en el verano de 2004, había conseguido batir pocos meses antes del evento olímpico el récord del mundo júnior de 200 metros con una marca de 19.93 segundos (+1.4). Y esto, solo un año después de batirlo en categoría juvenil con 20.13 (0.0) y siendo ya campeón del mundo júnior, un título que consiguió en su casa, Kingston, en el año 2002 cuando aún era juvenil de primer año.

En ese 2004, Bolt no pudo defender su título mundial júnior en Grosseto por una lesión en los isquiotibiales –parece que sus problemas no son de ahora– y se centró en preparar los Juegos Olímpicos, una cita a la que llegaba con la segunda mejor marca de los participantes solo por detrás del norteamericano Shawn Crawford, quien posteriormente conseguiría la medalla de oro en Grecia.

El rey de la velocidad no tuvo el inicio olímpico soñado. En la primera eliminatoria, Bolt, que acaparaba ya las miradas de todo el mundo, se vio superado por cuatro atletas en línea de meta quedando fuera de pasar a la siguiente ronda y dando la sensación de no haber terminado de recuperarse de su “pequeña rotura en el isquio”. El jamaicano solo pudo correr en 21.05 segundos (0.0), a tres centésimas de progresar ‘por tiempos’ pero con la sensación de haber fracasado en su primera gran aparición internacional.

“Yo sabía que era una completa pérdida de tiempo”, aseguraba Bolt sobre su primera aparición olímpica. “No tenía la corazonada… Podría haber entrado entre los cuatro primeros y pasar a la siguiente ronda pero no me interesaba”, comentaba desilusionado. “No tenía ningún sentido, incluso si hubiera pasado. No iba a ser capaz de ir más lejos. Quería salir de Atenas cuanto antes, fue una experiencia horrible para mí”.

Después de esto, Usain comenzó a progresar a pasos agigantados y no volvió a perdonar una medalla de oro olímpico. En el Mundial de 2005, Bolt llegaba en un gran estado de forma, pero una nueva lesión le apartó de las medallas en los últimos 50 metros de la final, dejando su primer gran logro como sénior para Osaka 2007, donde se hizo con la plata tras una excelente carrera por detrás de Tyson Gay.

En los siguientes Juegos, los de Pekín 2008, Bolt ya se presentó como el gran favorito, una condición que no desaprovechó haciéndose con su primera gran corona, esta vez sí, por delante del propio Crawford y el primero de sus dos tripletes. ¿Logrará en Río de Janeiro el tercero?

RELACIONADO

Bernardo Méndez

Periodista deportivo y mediofondista del Atlético Salamanca. Wamba (Valladolid)


Etiqueta asignada a este artículo
Usain Bolt

Sin comentarios

Escribir un comentario
Todavía no hay ningún comentario Puedes ser el primero en comentar este artículo

Escribir un comentario

Su dirección de e-mail on será publicada
Los campos obligatorios están marcados*

Introduce la respuesta: * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.