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ENTREVISTA

La decisión de Judit Pérez

Hablamos con una de las fondistas más prometedoras que ha tenido España
La decisión de Judit Pérez
Judit Pérez recibe una medalla | Cedida
05 Dic 2016 16:12

Viladecans es una localidad vecina de Barcelona con un historial envidiable en cuanto a atletas de élite se refiere, en su mayor parte en el mundo de las largas distancias. Algunos de los mejores fondistas y marchadores españoles han salido de esta ciudad, destacando sobre todo a los medallistas olímpicos María Vasco y Valentí Massana, o el maratoniano, olímpico en 2012, Nacho Cáceres. También Beatriz Pascual y Carles Castillejo tienen una fuerte relación con la ciudad catalana, un paraíso del largo aliento nacional.

Y entre todos ellos, salió hace unos años una atleta con un futuro muy prometedor. Judit Pérez Marzo, nacida el 18 de julio de 1997, despuntó desde pequeña en las pruebas de medio y, sobre todo, largo aliento. Aún poseedora de la plusmarca nacional de 3.000 metros lisos en categoría infantil con un extraordinario registro de 10:06.96, la entonces atleta de Viladecans cuenta con medallas de oro en campeonatos nacionales tanto cadetes como juveniles.

«Todo empezó en una carrera popular, en la que participan todos los alumnos de colegios de Viladecans. El que después sería mi entrenador siempre iba a esa carrera a mirar, a ver si podía fichar a alguna alumna para el atletismo. La primera vez que corrí, quedé segunda. Me propuso ir a correr con él y le dije que sí. Así empecé en el ISS L’Hospitalet, porque mi entrenador siempre había sido de ese equipo.”

Curiosamente, pues, Judit no llegó a pasar nunca por el club de su ciudad. Vistiendo la elástica del ISS los éxitos comenzaron a venir de bien pequeña: siendo alevín corrió los 2.000 metros en 7:00, y de infantil vino el ya citado récord de 3 kilómetros al aire libre, además de un tremendo 6:33.85 en los 2.000 metros bajo techo.

“Entrenaba sólo fondo. Solía hacer unos 20 minutos de calentamiento, luego unos multisaltos y después entrábamos en lo serio, unos 8 kilómetros a ritmo entre 4:30 y 4:00 el kilómetro. Al acabar eso, descalentar y ya está. No me costaba, me lo tomaba como un juego. Al ser pequeña me divertía, no me obsesionaba con el tiempo. Si veía que podía más, pues venga.”

Judit Pérez (azul) compartiendo podio con una compañera de entreno | Cedida

Judit Pérez (azul) compartiendo podio con una compañera de entreno | Cedida ©Judit Pérez

Su primer año de cadete fue el mejor de siempre en cuanto a competiciones. Un registro de 9:55 en los 3.000 metros lisos, única vez en la que la catalana bajaría de los 10 minutos en la distancia. Como nos recuerda ella, fue “mínima del mundial juvenil”. Se acuerda “perfectamente”.

Pero no volvió a correr tan rápido los 3 kilómetros, aunque a ella eso no le preocupaba:

“Me estanqué en la barrera de los 10 minutos. Pero tampoco me quería obsesionar mucho. Pensaba, soy joven, tengo una vida por delante en la que podré bajar. Y mi entrenador tampoco me presionó nunca con eso. Él siempre me decía, ¡diviértete! Te queda mucha carrera por delante.”

En su primer año de juvenil, corría ya el año 2013, fue cuando cambió todo. “Me convocaron para los FOJE (Festival Olímpico de la Juventud Europea). Estaba seleccionada, y la condición para ir era quedar campeona de España y hacer un tiempo más o menos bueno.” Judit cumplió. Con un registro de 10:08 y con el título nacional bajo el brazo, esperaba ansiosa la confirmación de su viaje a Holanda. “A la semana de ser campeona me llamaron, y me dijeron que por el tema de la crisis me tenían que quitar, tanto a mi como a alguno más.”

Fue un chasco. A la fondista le sirvió para pensar en su situación y en la del atletismo en nuestro país.

“Ahí creo que fue donde cambié el chip. Pensé que a lo mejor mi vida no tenía que ser todo atletismo. A lo mejor tenía que encaminarme más hacia los estudios, estaba acabando cuarto de la ESO y venía Bachillerato. Así que me centré en estudiar y dejé la carrera en atletismo.”

Judit Pérez | Cedida

Judit Pérez | Cedida

Pese a todo, no dejó de correr. En juvenil de segundo “iba a entrenar cuando podía, estaba centrada en estudiar”, pero aún así consiguió el bronce en el nacional de 3.000 al aire libre. Militando en categoría júnior, aún corría de vez en cuando en su primer año, y llegó a ir al campeonato de España correspondiente. Pero en segundo lo dejó completamente para centrarse en sus estudios de Enfermería.

“Empecé la Universidad y quería dedicarme sólo a los estudios y a aprender idiomas. Una de las cosas que me ha dado el atletismo es el ser muy competitiva, y me di cuenta que serlo en todo no es posible. Llega un punto en el que te saturas tanto que ya no disfrutas. Ya no disfrutaba del atletismo, y para no disfrutarlo…”

Pero esta parte de la historia no es la conocida por el público en general. Lo que todos conocen es que una niña que corría mucho de pequeña ya no lo hace de mayor. Pocos se preocupan por preguntar, y claro, surgen rumores.

“Creo que mucha gente piensa que mi entrenador me quemó, y no es nada cierto. Para nada. Fue una decisión mía. A mi entrenador le afectó mucho, porque veía que yo podía llegar a ser alguien importante, pero tomé esa decisión y aparté el atletismo. No fue nada de lo que la gente comenta “no, es que se quemó, porque de pequeña…”. Para nada. Yo lo que quería era centrarme en los estudios y tener el atletismo como un hobby.”

 

“Cuando solía ganar tenía a muchos amigos, y que ahora, al ver que lo he dejado, nadie me pregunte qué es lo que ha pasado, me ha decepcionado mucho. En cambio, me ha sorprendido que otras personas con las que no tenía tanto contacto, me han pedido explicaciones. He ido viendo cómo personas que yo pensaba que nunca me llevaría me las he llevado.”

Judit Pérez compite en cross | Cedida

Judit Pérez compite en cross | Cedida

Nos alejamos un poco de ella y su entorno. Miramos a Mary Cain, al otro lado del “charco” donde, al empezar la entrevista, el que escribe estaba seguro de encontrar algún paralelismo. Primero, los años de éxito, cuando de juvenil y júnior la joven estadounidense se dedicó a batir plusmarcas mundiales completamente impensables, siempre de la mano del polémico Alberto Salazar. Luego, el periodo de silencio, de “desaparición”, de falta de noticias sobre ella. Por último, hace unos meses, el bombazo. Cain dejaba a Salazar.

Muchos estuvimos seguros de que ese cambio fue un caso claro de atleta quemada. Muchos criticaron. Pero nuestra protagonista, que sabe lo que es sufrir ese cuchicheo en sus carnes, rompe una lanza en su favor:

“Uno se tiene que poner en la piel del otro. No se sabe lo que ha pasado realmente. Los rumores son malos y la gente los tiene que evitar, esa persona puede estar sufriendo por esos comentarios. Detrás de la persona puede haber problemas personales, o no. A lo mejor está enfocada en otras cosas. No hay que machacar a nadie, a mi eso me parece muy mal.”

Además, deja un mensaje. “A un atleta se le debe apoyar en los momentos buenos y en los malos. Es muy fácil decir “se ha quemado, culpa suya”, pero a lo mejor, con un simple cómo estás, o un qué pasa, sólo preocupándote por él o ella, el problema se solucione.”

Judit Pérez (izquierda) en el podio nacional | Cedida

Judit Pérez (izquierda) en el podio nacional | Cedida

Con todo, cuando habla de atletismo y de sus años de atleta, Judit Pérez dibuja una sonrisa en su rostro. Una sonrisa que explica cómo también lo hacen sus palabras, lo buenos que serán sus recuerdos en el atletismo. “Buenísimos”, dice. Y gran parte de la culpa, de su entrenador, Marcos Flores, con el que le unía una relación muy estrecha. Tanto, que “cuando yo lo dejé, también lo dejó él. Me dieron la opción de ir a estudiar a Estados Unidos con una beca, pero no era mi sitio. No quería cambiar de entrenador (ni de aires).”

Quizás el de Judit sea un caso como el de Pablo Martínez, que WangConnection reflejó hace unos días de la mano de Javier Catalán. Situaciones en las que la falta de apoyos, de seguridad económica, las dudas del futuro no tan inmediato, hacen pensarse dos veces esto de profesionalizarse en un deporte como el nuestro. Para Judit no fue posible, eligió otra vertiente y, como Pablo, colgó las zapatillas. Pero éstas quedarán colgadas por un tiempo limitado. Ella está segura de que en más o menos tiempo volverá a entrenar, y mientras tanto disfrutará del atletismo por la televisión.

Judit concluye nuestra conversación de esta manera: 

“El atletismo es un deporte maravilloso que te enseña los valores que otros deportes no te pueden enseñar.»

Judit Pérez (centro) | Cedida

Judit Pérez (centro) | Cedida

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Marc Masip

Físico. Comunico ciencia en Twitter como @Marc_scicomm. Me gusta un poco el atletismo. Y Harry Potter. Parte de @WangConnection y @CarrerLliure. ¿Un libro? Marina.


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1 comentario

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  1. Maria
    Maria 7 diciembre, 2016, 00:10

    Yudit es una de otras tantas con exelentes cualidades que deja el atletismo por el poco apoyo y falta de interés por parte de la federación española y autonómicas en nuestro país…así nos va en atletismo!!!! Una pena!!

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