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Dolores de cabeza asociados al ejercicio físico prolongado: Un problema con solución

18 Mar 2014 20:03

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En muchas ocasiones, tras una sesión de entrenamiento larga o una competición de larga duración os ha aparecido una vez terminado el ejercicio un dolor de cabeza que aunque no es intenso sí es continuo, provocando un malestar general. Suele ocurrirle sobre todo a los deportistas cuyos deportes implican recorrer muchos kilómetros, como puede ser el ciclismo o atletismo (maratón, marcha atlética…)

Al contrario de lo que se suele creer, estos dolores no son de origen neurálgico en la mayoría de los casos, sino más bien debidos a un exceso de trabajo de determinadas estructuras musculares. En cualquier caso, para aclarar cualquier duda sobre este tema, The Wang Connection ha contactado con Aitor Domínguez Sánchez (A+D Fisioterapia), fisioterapeuta y orientador deportivo con una gran experiencia en la fisioterapia deportiva y neurológica.

Motivos de la cefalea

La primera pregunta que nos viene a la mente es clara: ¿Por qué se producen esos dolores de cabeza al término de una práctica deportiva prolongada en el tiempo? A este respecto Aitor lo tiene muy claro: “Estos dolores son cefaleas tensionales, post ejercicio o post actividad, y están relacionadas tanto con el sistema circulatorio como con el muscular. El principal productor de esto es el trapecio que muchas veces está inmerso en la mayoría de movimientos que hacemos con el tren superior, con el tronco. Como el trapecio está inserto en la zona subocciptal del cráneo, se tracciona, jugando con la fascia craneal y produciendo la citada cefalea tensional”.

Además apunta otros posibles motivos como son la deshidratación y falta de oxigenación, debido a que entrenar o competir en zonas de hipoxia o déficit de oxígeno puede provocar a su vez las cefaleas.

Tratamiento

Sin embargo, estas cefaleas no son como los dolores de cabeza normales que solemos experimentar, puesto que en la mayoría de casos no desaparecen con medicamentos como el recurrido ibuprofeno. Domínguez nos explica la razón: “El tema es que los AINES o antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno y los analgésicos pueden paliar los síntomas, pero no hacerlos desaparecer porque básicamente son enmascaradores o maquilladores de síntomas. No tratan estructuralmente el problema, por eso estamos los profesionales del aparato locomotor, que tratamos esta ‘lesión’ aunque no es de carácter patológico o crónico”.

Si el dolor persiste y los fármacos a los que estamos habituados no nos son de ayuda en este caso, ¿cómo habríamos de tratar el dolor? La respuesta es clara: poniéndote en manos de un especialista. “Habría que tratar a nivel fascial los músculos y las estructuras que están produciendo la acción (el movimiento, el ejercicio). Tendríamos que relajar esas estructuras haciendo una serie de técnicas, basándonos por tanto en un tratamiento multidisciplinar”– argumenta el fisioterapeuta.

Aunque si el carácter de la cefalea es demasiado agresivo se podrían utilizar técnicas “más invasivas, como la punción seca en puntos gatillo, tratamientos ortopédicos, osteopatía… Si, por ejemplo, hay alguna rotación de piezas vertebrales que pueden verse sometidas a mucha tensión, se harían vendajes neuromusculares que ahora se ven mucho en el deporte de élite…

Es decir, que si queremos revertir el problema la clave sería un tratamiento multidisciplinar enfocado a la estructura y no a los fármacos, los cuales “sólo palían síntomas hasta que el daño estructural se ha sometido. Por eso los antiinflamatorios se toman durante una semana y es necesario que se guarde reposo para que ese daño estructural ceda”– explica el especialista.

Cómo evitarlo

En cualquier caso, y como siempre es mejor el remedio que la solución, siempre estamos a tiempo de adoptar unas posturas y unos hábitos que nos eviten llegar a la cefalea post ejercicio. ¿Cómo podemos impedir llegar a esa situación? Según Aitor Domínguez, existen varias formas y la hidratación es una de ellas: “A nivel nutricional y a nivel hídrico hay que reponerse muy bien para que no aparezcan este tipo de daños estructurales que al final nos producen síntomas”.

Además, añade otros métodos preventivos, como los vendajes de kinesiotaping: “El tema del kinesiotape se utiliza mucho tanto a nivel terapéutico como preventivo. Con él podemos quitar responsabilidad a determinadas estructuras durante la práctica deportiva. Pero para ello habría que hacer un análisis de la persona, sus características y cuáles son los predisponentes porque esto no es generalidades”- añade.

Por supuesto, también debemos tener en cuenta el tipo de trabajo o actividad que estamos realizando, especialmente cuando se trata de larga distancia o tiempo, además de conocer la biomecánica o morfología del mismo. Domínguez explica que “En ciclismo, por ejemplo, la posición sobre la bicicleta es muy importante, para que las estructuras sufran lo menos posible”.

Asimismo, en deportes que implican una carrera continua, como la marcha atlética o el maratón influye mucho el calzado: “El calzado debe estar bien amortiguado, y tener las características adaptadas a si somos pronadores o supinadores para que esto nos ayude a absorber el menor impacto posible y nos perjudique lo menos posible”-aclara.

El impacto, más allá de lo que podamos pensar, no solo se produce en los miembros inferiores, sino también en las zonas superiores, pudiendo llegar a repercutir en la zona del cráneo: “En esta zona las vértebras son las más expuestas porque son las que menos osificación tienen y son las que más sufren. A nivel muscular, las estructuras como trapecios, romboides o espinoso tienen que trabajar conjuntamente para estabilizar estas vértebras, importantes a nivel neural y a nivel estructural. Al trabajar tan fuerte y de manera conjunta, estas estructuras tienden a someterse y aparecen patologías como acortamientos, las contracturas, etc que a la larga hacen que aparezcan también cefaleas post-traumáticas o post-ejercicio”.

La técnica a la hora de practicar deporte es una de las más importantes medidas preventivas: “Biomecánicamente hablando, la forma en la que haces la carrera continua, nadas, o te colocas sobre la bicicleta por ejemplo, necesita de mucha técnica. Es importante porque sobre todo las lesiones vienen por el desconocimiento del deporte que se practica o por desconocimiento de qué podemos hacer para tener luego menos consecuencias post-ejercicio. Entonces, por ejemplo en marcha es importantísimo, entre otras cosas, la altura de los hombros (para no hacer trabajar de más al trapecio), el braceo, que no salga demasiado de pectoral, la forma de las caderas…”

Añade además otros consejos como No mirar hacia abajo, porque estamos generando una flexión del cuello y eso está produciendo una hiperextensión en las cervicales, por lo tanto estamos sometiendo su inserción y estamos tirando de él.

Sin duda, todas estas medidas paliativas o preventivas hacen que después de una actividad física prolongada o intensa las consecuencias se palíen de manera muy importante. Así que, tanto si has sufrido de estas cefaleas y no quieres que vuelvan a aparecer o simplemente quieres evitarlas, está al alcance de tu mano conseguirlo.

Coral Aja

Periodista por vocación y atleta por devoción. Marchadora y comunicadora a jornada completa a caballo entre el mundo aeronáutico y el deportivo. "No hay mejor manera de medir el grado de libertad de un país que consultando su prensa"


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