Síguenos en InstagramSíguenos en FacebookSíguenos en TwitterSíguenos en Youtube
Firma

¿’Dopaje electoral’ en el atletismo de Castilla y León? (II)

SEGUNDA ENTREGA DEL INFORME SOBRE LAS ELECCIONES A LA PRESIDENCIA DE LA FETACYL
¿’Dopaje electoral’ en el atletismo de Castilla y León? (Primera parte)
¿’Dopaje electoral’ en el atletismo de Castilla y León? (II)
Gerardo García Alaguero preside la Asamblea General de la FETACYL para su reelección | Burgos Deporte
Fisioterapeuta en el C.A.R. Aspire Academy de Doha (Qatar) y atleta amateur
07 Abr 2016 07:04

Como si de una premonición se tratara, ha sucedido exactamente como ilustrábamos de manera figurada días atrás en la primera parte de este artículo: el pasado domingo desayunábamos con el titular de que el día anterior el presidente de la FETACYL había sido reelegido por unanimidad. Anunciado, esta vez sí, a bombo y platillo en una web de la Federación que semanas atrás parecía vivir ajena al proceso electoral. Sin elecciones, sin campañas, sin noticias ni anuncios previos, y sin ningún otro candidato. Otros cuatro años en el cargo por 37 votos a favor de los 37 miembros de la asamblea presentes. Nada nuevo bajo el sol: en 2012 sucedió exactamente lo mismo ante la pasividad de unos y el interés premeditado de otros. Camino de rosas hacia su sexto mandato y además con la presencia en el acto de invitados ajenos a la FETACYL, mientras el resto del atletismo castellano-leonés vivía ajeno a su nombramiento.

Captura de la web de FETACYL tras la elección del presidente

Captura de la web de la FETACYL tras la elección del presidente

¿Y cómo se llega a una situación así? Muy sencillo: como explicábamos el otro día, aun actuando estrictamente acorde a la normativa electoral vigente, ha quedado bien claro que sin una adecuada difusión, no solo es difícil presentar alternativas al actual modelo de gestión, si es que las hubiera, sino algo mucho más básico e importante en cualquier democracia: ejercer el derecho al voto.

Una vez arranca el proceso electoral, se debe publicar un censo con todos los atletas, clubes, entrenadores y jueces que cumplen los requisitos para poder votar (básicamente tener licencia en vigor de al menos 1 año, ser mayores de 16 años y haber participado en competiciones federadas). Este censo sólo es obligatorio hacerlo público en la sede de la Federación y sus Delegaciones Provinciales, pero “debiendo garantizarse la máxima difusión entre los interesados” (Art. 4.3). Difusión deficitaria en este caso. ¿Quién garantiza que la difusión sea máxima?

A partir de aquí cualquiera que aparezca en el censo tiene la posibilidad de votar y, si lo desea, presentar su candidatura a la asamblea, que estará formada por 40 miembros (20 clubes, 12 atletas, 4 entrenadores y 4 jueces), al igual que el Congreso de los Diputados tiene 350 escaños repartidos proporcionalmente por provincias. Imaginemos, siguiendo una vez más el ejemplo político, que finalizado el plazo de elaboración de listas electorales, nos encontramos con que existen exactamente 350 diputados elegibles al Congreso para 350 escaños. Ni uno más ni uno menos. Distribuidos exacta y matemáticamente por provincias y todos con el mismo candidato a presidente. No harían falta elecciones porque todo cuadra a la perfección y no habría nada que elegir. Sería sospechoso, ¿verdad? Pues ahora dejemos de imaginar, porque eso es exactamente lo que ha sucedido en la FETACYL. Por segundo mandato consecutivo, no se han celebrado elecciones.

Obligada por el Art. 34.1 del reglamento electoral, la FETACYL publicó hace 2 semanas el listado de candidaturas admitidas a la asamblea y…  ¡sorpresa!: se han presentado (y admitido), como si de una casualidad divina se tratara, 20 clubes, 12 atletas, 4 entrenadores y 4 jueces. Precisamente los requeridos para constituir la asamblea. Ni uno más ni uno menos. Distribuidos exacta y matemáticamente por estamentos tal y como marca la normativa. Tenemos, por arte de magia, justo lo necesario para formar la asamblea sin necesidad de hacer elecciones. ¿Ni una sola candidatura al margen del “oficialismo” en una federación con 7.000 licencias? ¿Se puede achacar todo a la falta de interés general del atletismo castellano-leonés  o ha habido intención deliberada de no facilitar la celebración de elecciones?

Según se establece en el Art. 43 del Reglamento, “cuando el número de candidaturas presentadas (…) sea igual o inferior al número de representantes (…) no será necesaria la celebración de elecciones”. Así que de un plumazo, y por segunda vez consecutiva, se constituye una asamblea que nadie ha votado para elegir (por unanimidad casualmente) a un presidente que nadie ha apoyado en las urnas. Todo acorde a la normativa pero con claros indicios de “dopaje electoral”.  ¿Es casualidad que en esta Federación todo se apruebe por unanimidad? ¿Debería llegar la tan nombrada “regeneración democrática” también a las federaciones deportivas?

Cuando indagamos un poco más en esa lista de candidatos (a la postre elegidos automáticamente), encontramos un buen número de nombres de clubes, atletas, entrenadores y jueces bien conocidos en el mundo del atletismo de Castilla y León. Algunos clubes (que son quienes más peso tienen en la asamblea) están incluso implícitamente doblemente representados. Por ejemplo, el presidente del C.D. A.M.A. consta como representante de atletas por su provincia (Burgos), delegando la representación de su club en otra persona, al igual que el presidente del C.D. Politécnico de Soria, que consta como representante de entrenadores: dos votos para la asamblea por el precio de uno. Una pequeña herramienta perfectamente legal para multiplicar apoyos, ya que la normativa permite a los presidentes de los clubes delegar sus funciones en otra persona (Art. 8.3), pero… ¿es éticamente correcto delegar la representación del club que presides para presentarte a título personal por otro estamento? ¿No se supone que la norma está pensada para aquellos presidentes que prefieren delegar sus funciones en otro porque no quieren o no pueden acudir a las asambleas? ¿No adultera eso la naturaleza de las votaciones?

Muchos de los candidatos en dicha lista repiten mandato tras mandato, si bien en algunos casos es curioso cómo una misma persona puede formar parte de la asamblea en diferentes estamentos en distintos mandatos. Mismos nombres que en una ocasión aparecen como representantes de clubes y en la siguiente como atletas; personas que en un mandato representan a un club y en el siguiente a otro club diferente, o personas que representan a un estamento sin ejercer como tal. Un auténtico juego de las sillas en versión asamblearia.

Una vez más, ¿cómo es esto posible? ¿No hay una norma que regule quién y cómo puede presentarse y bajo qué condiciones? Pues evidentemente sí la hay (Art. 9 a 18), y aunque en esencia las condiciones son muy similares a las de la ley promulgada por el CSD (tener licencia en vigor, haber participado en competiciones federadas en el último año, etc.) cuando indagamos en el reglamento electoral nos encontramos con un párrafo que no está tipificado en la ley del CSD, pero sí en la específica de la Federación de Castilla y León (Art. 18):

Artículo 18 | Fetacyl

Artículo 18 del reglamento electoral | FETACYL

Esto permite, por tanto, presentarse como representante de entrenadores, atletas o jueces a alguien que no haya ejercido como tal con tan solo tener su licencia en vigor, porque… ¿quién juzga qué es una causa “de fuerza mayor o debidamente justificada”? ¿En base a qué criterios? Pongamos varios ejemplos reales: Ana Pérez Carnicero (conocida entrenadora y presidenta del C.A. Valladolid) se presentó en las elecciones de 2008 como atleta, cuando su retirada como atleta data de 1991. En esta ocasión aparece como representante del club que preside, que sin embargo fue representado en el periodo anterior por D. Gerardo García (Presidente de la FETACYL), y no por su presidenta. Félix de la Fuente (Director Técnico de la FETACYL y pareja de la anterior) se presenta por el estamento de entrenadores mandato tras mandato. Ni a una se la ha visto ejercer como atleta ni al otro como entrenador desde hace décadas, a pesar de que puedan tener sus licencias en vigor y representen a colectivos tan relevantes para el atletismo. ¿Cuáles son sus motivos “de fuerza mayor” para no ejercer? ¿Está debidamente justificada su falta de ejercicio real durante tantos años seguidos? ¿Quién se encarga de evaluar que eso es así? Una vez más, si bien ceñirse a las normativas es una obligación legal, no abusar y aprovecharse de la laxitud de las leyes en beneficio propio debiera ser una obligación moral.

En cuanto a los clubes (el estamento con más peso en la asamblea, el 50%), llama la atención que mientras en el resto de las provincias encontramos a la mayoría de los clubes representativos de su atletismo (por tradición, por estructura, por número de atletas, etc.), en Valladolid aparecen varios clubes cuya actividad atlética y relevancia para formar parte de la asamblea es, cuanto menos, discutible. De los seis clubes candidatos por Valladolid (donde está la sede de la FETACYL), solamente el C.A. Valladolid tiene licencia nacional. Los otros cinco carecen de licencia por la Federación Española (no aparecen en la lista que facilita la RFEA), lo que limita sus competencias ya que no pueden participar ni como club ni con ninguno de sus atletas en Campeonatos de España, y su actividad está restringida a la Comunidad Autónoma. Si bien la normativa de la FETACYL sólo exige que los clubes estén registrados en el Registro de Entidades deportivas de la Junta de Castilla y León, al analizar los datos en profundidad encontramos varios datos cuanto menos inquietantes:

Si comparamos la asamblea de la FETACYL con otras federaciones territoriales de tamaño similar o mayor, encontramos que el número de clubes sin licencia nacional es significativamente mayor: sólo 1 de los 30 clubes en la asamblea de la Federación Andaluza no tiene licencia nacional; 2 de 15 en la Federación Gallega; 5 de 35 en la Federación Madrileña. Sin embargo 5 de los 6 clubes que se presentan por Valladolid carecen de licencia nacional, mientras sólo encontramos 1 en las otras 8 provincias. ¿A qué se debe esta excesiva concentración de clubes sin gran relevancia en Valladolid? ¿Por qué razón la práctica totalidad de los clubes candidatos por esta provincia son pequeñas escuelas de atletismo o agrupaciones de corredores populares? El Club Parque Sport y el C.D. Atletismo Tierra de Pinares son dos clubes de corredores populares que ni mucho menos son los más relevantes de la provincia. ¿Acaso no hay clubes más representativos como el Racing Valladolid o el Atletaria Isaac Viciosa con una estructura y atletas mucho más relevantes que incluso ganan medallas en Campeonatos de España?

Al analizar los representantes de cada club encontramos la explicación: lo importante no es qué club estará en la asamblea sino qué persona lo representará. Como dijimos anteriormente, Ana Pérez Carnicero (pareja del Dir. Técnico de la Federación y responsable de Vallas y Combinadas de la FETACYL) representa al C.A. Valladolid como su presidenta. Gerardo García Alaguero (Presidente de la Federación y en el anterior mandato representante de C.A. Valladolid) aparece en esta ocasión como representante de un “novedoso” C.D. Atletismo Laguna de Duero, que no es más que una escuela de atletismo de un pueblo de Valladolid. Puede que sólo esté en calidad de delegado de dicha entidad a la cual supuestamente pertenece, porque en el caso de que fuera su presidente estaría incurriendo en una ilegalidad, ya que en ningún caso se podrá ser simultáneamente Presidente de una Federación y de un club deportivo o sociedad anónima deportiva (Art. 16.b Ley del Deporte de Castilla y León). Juan Antonio González (entrenador del C.A. Valladolid y colaborador asiduo de la Federación desde hace años) es el representante del también “novedoso” C.D. Atletismo Aldeamayor (otra escuela de atletismo de un pueblo). Y por último, el caso más misterioso: un tal Juan Carlos Pérez Carnicero (que casualmente comparte apellidos con Ana Pérez Carnicero y al cual no se le conoce relación con el mundo del atletismo) es el representante del C.D. Río Esgueva, club del que no existe rastro alguno en ninguna competición atlética oficial ni de ninguno de sus supuestos atletas, y que además tampoco aparece como club en la última memoria oficial de la FETACYL. ¿Habrán servido ciertos clubes para colocar de manera encubierta a ciertas personas afines a la directiva en la asamblea? ¿Es normal ese movimiento de asientos utilizando entidades deportivas de ámbito local y mínima relevancia o “clubes fantasma”? ¿Por qué solo sucede este hecho en Valladolid, donde tiene su sede la Federación y la mayoría de los protagonistas trabajan para ella? ¿Qué tipo de interés hay en mantener siempre a las mismas personas independientemente del estamento a que representen? ¿A qué se dedicarían estas personas si no fueran elegidas y trabajaran para la Federación?

Volvemos, una vez más, a las comparaciones con la política: movimiento de sillones, manejo interesado de la información, apoltronamiento, puertas giratorias… No hay que irse tan lejos ni poner el telediario para encontrarlo. Está en nuestro atletismo y lleva pasando décadas sin que nadie mueva un dedo para evitarlo.

Artículos relacionados
¿’Dopaje electoral’ en el atletismo de Castilla y León? (I)

Daniel M. Silván

Fisioterapeuta en el C.A.R. Aspire Academy de Doha (Qatar) y atleta amateur

2 comentarios

Escribir un comentario
  1. Akali
    Akali 7 abril, 2016, 13:18

    ¡Vaya escándalo! Tantos años de asentamiento por parte de esta gente les ha permitido que actuen a su antojo. Lo que necesitamos es una buena purga de directivos y de la actual jerarquía de esta federación.

  2. Joaquín Pérez Pérez
    Joaquín Pérez Pérez 14 abril, 2016, 23:50

    Para tener credibilidad hay que poner datos precisos, y los de clubes con Licencia Nacional (RFEA) no lo son, por ejemplo el de “2 de 15 en la Federación Gallega;” dista mucho de la realidad en las dos cifras, los clubes componentes de la “Asemblea FGA” que no tienen licencia RFEA son 8… de un total de 46 que componen la misma. Sí son 46 clubes de un total de 71 miembros que componen esa “Asemblea”. Algo que a todas luces es un porcentaje abusivo de representación del estamento, ya que por parte del de Atletas son 16, de los de Entrenadores y Jueces son 4 de cada uno (1 por provincia).

Escribir un comentario

Su dirección de e-mail on será publicada
Los campos obligatorios están marcados*

Introduce la respuesta: * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.