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ENTREVISTA

Dr. Juan Manuel Alonso: «No veo claro que se puedan celebrar los Juegos en verano de 2021»

Viajamos virtualmente a Doha para hablar con un español, referencia mundial en medicina deportiva
Dr. Juan Manuel Alonso: «No veo claro que se puedan celebrar los Juegos en verano de 2021»
El Dr. Juan Manuel Alonso (i.), responsable médico del Mundial de Doha 2019 | Miguélez Team
15 May 2020 17:05

¿Recuerdan aquella campaña publicitaria que hacía honor de las siglas JASP? Aludía a los Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados. En una sociedad en la que muchas veces no se valora lo que se tiene, el «material» humano y profesional español sale de nuestras fronteras para demostrar su valía en cualesquiera campos laborales y deportivos. 

Juan Manuel Alonso (Carabanchel, Madrid, 1962) es uno de esos españoles por el mundo que, por méritos propios, se ha hecho un hueco entre la élite de la medicina deportiva mundial. Tras “fogarse” en el equipo médico de la Real Federación Española de Atletismo y en innumerables eventos deportivos de máxima relevancia mundial (Juegos Olímpicos, Campeonatos del Mundo de Atletismo, etc.) un día cogió su petate y se fue a Doha (Catar), lugar donde goza de gran prestigio y donde está viviendo experiencias de las que forjan y te hacen sentir orgulloso cuando miras atrás.

Dr. Alonso, antes de nada… ¿dónde te ha pillado el «toque de queda»/confinamiento por el azote del coronavirus? 

En Doha, Catar, donde vivo desde abril de 2013.

¿Cómo lo llevas, cómo lo lleváis en casa a título familiar? 

Lo llevamos bien, de momento. Estamos trabajando desde casa (mucha reunión vía internet con las aplicaciones informáticas Teams y Zoom, consultas telefónicas con los pacientes, formación a distancia por internet, etc.), intentando hacer ejercicio físico, leer, ver TV, cocinar, comunicándonos con familia y amigos por teléfono. Seguramente estamos intentando lo mismo que millones de familias en todo el mundo. 

¿Qué tipo de confinamiento se ha establecido en Catar? 

No hay confinamiento completo. Las escuelas, colegios y universidades se cerraron al día siguiente que en España a primeros de marzo. El gobierno catarí ha obligado progresivamente a trabajar desde casa a la gran mayoría de sus servidores públicos y ha obligado a las grandes corporaciones nacionales e internacionales a hacer lo mismo. Hay cierre de comercios, salvo farmacias, supermercados y telecomunicaciones desde mediados de marzo, cierre de mezquitas, prohibición de funerales, bodas, limitación de movimiento en general. Las grandes obras públicas, especialmente las relacionadas con las infraestructuras y estadios de la Copa del Mundo de Fútbol de 2022, no han parado.

Zona Aspire de Doha, con el Hotel Torch, el estado Khalifa y el Dome | Cedida

¿La gente está siendo suficientemente respetuosa? 

En general, sí. Sin embargo, algunos locales han quebrantado la cuarentena, habiendo varios de ellos siendo pillados in fraganti. A estos, las autoridades les han querido hacer escarmiento publicando sus nombres en los medios de comunicación. Eso, en la sociedad catarí, consigue un importante efecto de disuasión, porque se hace responsable a toda la familia. Pero, por la información que tenemos de compañeros médicos catarís, la mayoría de las familias están siguiendo las normas y están tan preocupadas como cualquier otra sociedad en el planeta en la actualidad. 

¿Cuáles son las cifras allí más recientes? 

A fecha de hoy, 6 de mayo, 17.966 casos, 12 fallecidos y 2.070 curados. Los casos no paran de incrementarse, estamos aún en la fase de ascenso de la curva, pero este incremento es menos acentuado que en España, Italia o EE. UU. 

¿Está la sanidad catarí preparada para una incidencia similar a la que estamos viviendo en España? 

Para la incidencia de casos que se ha estado dando en España, Italia y EE. UU. no está preparado ningún sistema nacional de salud del mundo. Por ello la importancia de aplanar la curva de la incidencia de casos para evitar la saturación de los sistemas de salud. En esa batalla están la gran mayoría de los países.

Un gran inconveniente a nivel global (muy acentuado en España) es la falta de medidas de protección para profesionales de la sanidad, la escasez de tests rápidos, respiradores. ¿Cómo estáis, en ese sentido, allí?

La información que tenemos de los compañeros, varios españoles que trabajan en los hospitales que están atendiendo a los enfermos infectados de COVID, es que sí hay suficientes equipos de protección personal. Las camas de cuidados intensivos y la dotación de ventiladores se han multiplicado por 14 en los hospitales dedicados a COVID-19. Catar está haciendo muchos tests, alrededor de 39.200 por millón de habitantes (España está haciendo 41.300 e Italia 37.000).

Trabajas actualmente en el hospital Aspetar, especializado en medicina deportiva y ortopédica, situado en Doha. ¿Habéis tenido alguna experiencia con pacientes afectados por el COVID-19?

No, pues nuestro hospital cerró al 90% su actividad el 15 de marzo, interrumpiendo las consultas externas, las cirugías programadas y los tratamientos de rehabilitación, salvo los postoperatorios inmediatos. No se han ingresado nuevos pacientes desde entonces. Aspetar está en la reserva, en segunda línea, listo para ayudar si fuera necesario y los hospitales públicos se vieran desbordados por un incremento grande de casos. 

Con Mutaz Essa Barshim, saltador de altura emblema mundial del deporte catarí | Cedida

Se habla de adoptar medidas de relajación del confinamiento, aquí se han adaptado distintas fases de desescalada ¿Cómo ves el panorama para los próximos meses? 

Va a depender mucho de cada país, y dentro de ellos de los diferentes territorios. Por la información que intento conseguir de expertos, parece que vamos encaminados a un escenario global de muchas restricciones a todo tipo de movimientos en muchos meses hasta que se disponga de vacuna y ésta se administre de forma masiva. Hace un par de semanas en un webinar de la Organización Mundial de la Salud escuché a uno de sus expertos, Dr. David Nabarro, decir que nos tenemos que acostumbrar a la nueva norma.

Se refería a salir poco de casa, limitar mucho el contacto social, llevar máscara, disminuir los desplazamientos, evitar viajes, frecuentar poco los lugares públicos, saludar a los familiares, amigos y compañeros con la mirada, una sonrisa y unas frases amables. ¡Nos va a cambiar la vida!

«No veo claro que se puedan celebrar los Juegos Olímpicos en julio y agosto de 2021, si no se ha dispuesto antes de la vacuna, lo que es difícil, y ésta se distribuye por todo el mundo y se administra a gran parte de la población mundial»

Se han aplazado, cancelado y suspendido miles de competiciones deportivas de todo calibre y nivel. Se aprieta el calendario para finales de año, para 2021… y en 2022 hay Mundial de fútbol en Catar. Falta mucho, pero el tiempo, como el virus, vuela. ¿Cómo se ve a dos años vista ese campeonato que tanto ha dado que hablar? 

Vamos a ver cómo se desarrollan los acontecimientos. Yo, personalmente, no veo claro que se puedan celebrar los Juegos Olímpicos en julio y agosto de 2021 si no se ha dispuesto antes de la vacuna, lo que es difícil, y ésta se distribuye por todo el mundo y se administra a gran parte de la población mundial.  Esperemos, ojalá, que no sean pospuestos los Juegos Olímpicos a 2022, pues eso ocasionaría serios problemas.

«La expectación en Catar, en cuanto a la Copa del Mundo de Fútbol, es enorme»

De todos modos, en cuanto a la Copa del Mundo de Fútbol, la expectación en Catar es enorme, y todos los estamentos gubernamentales y sociales, población local e inmigrante estamos todo expectantes, colaborando o dispuestos a ayudar. La ciudad se está transformando enormemente y 5 de los 8 estadios ya están terminados. Algunos tienen diseños espectaculares y vanguardistas. Yo, personalmente, tengo mucho interés y espero tomar parte como uno de los médicos de la organización. 

Hace unos meses se disputó ahí el Campeonato del Mundo de Atletismo, del que fuiste Director Médico. Centrándonos en tu campo, se montaron muchos debates sobre las bestiales condiciones en las que se compitió y demás. ¿Qué valoración hiciste, junto a tu equipo, una vez concluido el campeonato? ¿Fue para tanto? 

Para mi fue un orgullo poder ser el Director Médico en Doha 2019. Todo nuestro Hospital se involucró. Pudimos juntar un equipo con mucha profesionalidad y dimos un servicio de acuerdo con las exigencias que nosotros nos propusimos. Analizamos muy bien riesgos y estudiamos especialmente no sólo las condiciones climatológicas de la maratón y la marcha, sino de toda la logística y la preparación técnica y humana necesarias para suministrar la mejor atención médica posible. Estábamos preparados para lo peor.

«Sebastian Coe nos felicitó en público a todo el equipo por ser el mejor equipo médico en cualquier competición de atletismo»

Luego, las condiciones, siendo muy duras, salvo la carrera de maratón femenina del día 29 de septiembre, fueron algo menos extremas de lo anticipado. Estoy muy contento con nuestro rendimiento. Y puedo decirte con enorme satisfacción que Sebastian Coe, el presidente de la IAAF, nos felicitó en público reuniendo al equipo médico para agradecernos nuestro trabajo y para decirnos que era el mejor servicio médico que había visto nunca en cualquier competición de atletismo. Guardo el vídeo y cuando lo veo se me ponen los pelos de punta. Ese es el mejor reconocimiento que pudimos tener. El Director de competición, Paul Hardy y el Director médico, Dr Stefan Bermon, también dijeron en público en varias reuniones lo mismo que nos había dicho Sebastian Coe. 

Anda, salió el atletismo a relucir. ¿Te gusta el atletismo? Porque no sería nada fácil para un profesional dedicarse como tú a un evento como ese durante tantas semanas y con una implicación absoluta… Háblanos de lo que te supuso para ti la celebración de ese Mundial en «tu casa». 

Más que me gustarme, me apasiona. Empecé a correr con 16 años, en 1978, y, desde entonces, el atletismo es una parte muy importante de mi vida. He sido también entrenador (muy modesto), delegado de equipo y médico, he podido vivir los mejores años del atletismo español. Soy un afortunado, he trabajado en mi mayor afición.  

Está claro que te van los grandes campeonatos. De hecho, ya tomaste parte en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. ¿Cómo fue aquella experiencia para ti? 

Yo fui de voluntario a Barcelona 92. Fui el responsable de la Sala Antidopaje en el Estadio Olímpico para la competición de atletismo. Apenas empezaba. Era un jovencito de 30 años (de hecho, mi cumpleaños fue durante los Juegos).

Yo era entonces el secretario de la Comisión Antidopaje de la RFEA, donde llevaba toda la organización del antidopaje en el atletismo. Tuve ocasión de estar en la famosa ceremonia de apertura y ver el famoso encendido de la llama olímpica por el arquero paralímpico Antonio Rebollo. Fueron mis primeros juegos de siete en total. Fue una experiencia vital y profesional inolvidable.

Los doctores José Antonio Casajus y Juan Manuel Alonso, en el podio del estadio olímpico durante los JJOO de Barcelona | Cedida

Luego pasaste a formar parte de la Real Federación Española de Atletismo durante 20 años. ¿Cómo fue tu llegada a la RFEA?

Cuando, en verano de 1995, el entonces Jefe de los Servicios Médicos, el Dr. Jose María Villalón se marchó al Atlético de Madrid (donde sigue trabajando), la RFEA organizó un concurso, al que nos presentamos cerca de veinte médicos. Seleccionaron a 5 por un comité que tenía, entre otros miembros, a José Luis Martínez y Julia Vaquero. Finalmente yo fui elegido.

¿Cómo encontraste tu área de trabajo en la Federación? 

Ya estaba muy desarrollada y bien organizada por mi antecesor. De hecho, yo colaboraba en el equipo de José María Villalón antes de que se marchara. Para mí no fue un encuentro, sino un cambio de papeles. 

¿En qué aspectos se evolucionó para que los atletas se encontraran perfectamente respaldados y cuidados? 

Desde el primer momento intenté crear equipo de profesionales con experiencia, contando con los que ya estaban, como Christophe Ramírez, Ángel Basas, Manuel Rafael, Andreu Arquer y Miquel Angel Cos. Procuré mejorar la situación laboral de varios de ellos y traer nuevas personas (tales como José Antonio Bodoque o Alejandro Galán). Conseguimos crear un grupo multidisciplinar en el que llegamos a incluir psicólogos y nutricionistas.

Siempre nos apoyamos mucho en los Servicios Médicos del Centro de Medicina del Deporte de Madrid y del Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat. Peleé mucho por conseguir que la RFEA pagara seguros médicos a los atletas becados para que no tuviéramos que depender de la Mutualidad General Deportiva, que con el tiempo llegó a desaparecer. En nuestro equipo siempre intentamos tener los recursos de personal y material y dar la provisión de servicio que la mayoría de los atletas becados necesitaban. Cuando la crisis de 2011, éramos cerca de 15 personas y estoy muy contento del trabajo que pude hacer allí durante cerca de 17 años.

Servicio Médico de la RFEA en los Juegos Olimpicos Atenas 2004 | Cedida

Durante esos cuatro lustros trabajaste con algunos de los mejores atletas del mundo. ¿Nos dirías cuáles te llamaron más la atención por sus cualidades fisiológicas excepcionales? 

Hay muchos atletas que han brillado en las pistas y en los laboratorios. Los valores de potencia y capacidad aeróbica o anaeróbica de, entre otros, Cayetano Cornet, Miriam Alonso, Julia Vaquero, Maite Martínez, Chema Martínez, Luis Miguel Martín Berlanas, Jesús España, Juan Carlos Higuero, son remarcables.

En niveles de fuerza, Arturo Ortiz e Ignacio Pérez rompían récords de las maquinas isocinéticas de fuerza. Yago Lamela, Manuel Martínez y Mario Pestano hacían plusmarcas increíbles en arrancada o pectorales.

Fueron años en los que el atletismo español dio un importante salto adelante, con atletas entre los mejores del mundo en varias disciplinas. ¿Qué sentías viendo que nuestros atletas eran de los mejores mediofondistas, fondistas o saltadores como Yago, lanzadores como Manolo Martínez, nuestros marchadores… ?

He tenido la suerte de vivir los mejores años del atletismo español, momentos inolvidables, dar saltos de alegría y gritar como un loco. Y eso mientras estaba trabajando. Era muy emocionante. He sido un afortunado. 

Con Miquel Angel Cos, el Dr. Andreu Arquer y María Vasco tras ganar su medalla olímpica en Sydney 2000 | Cedida

Eso sí, también hubo varios sinsabores por culpa del dopaje. ¿Qué supone para un médico deportivo descubrir que varios de los mejores atletas nacionales recurren a las trampas para estar ahí arriba?

Es una sensación muy desagradable de frustración. Y en ocasiones se añade la decepción que te genera una persona que hasta ese momento creías que conocías y en la que como médico te volcabas en ayudar. No se lo deseo a nadie. Se pasa mal. 

Hace unos años oímos a Eufemiano Fuentes decir sobre su sistema de dopaje a sus clientes que él lo hacía «en defensa de su salud». ¿Qué es lo primero que se te pasa por la cabeza al oír esto a un compañero de profesión?

Que es de una sinvergonzonería y de una falta de ética enorme. Me dio rabia y pena. 

Gracias a tu trabajo pudiste vivir todo tipo de campeonatos atléticos, Juegos Olímpicos incluidos. ¿Suponen esas competiciones un añadido de presión en lo que a tus tareas respecta? ¿Cuáles son las funciones de un profesional como tú como responsable médico de la federación, de la comisión médica de IAAF, de la comisión antidopaje? 

Cuando trabajas como médico de equipo tienes que estar pendiente de muchos aspectos, como la preparación del material sanitario, los permisos para trabajar o importar medicinas a los países a los que viajas, la organización del viaje para minimizar el jetlag. Durante la competición tienes que coordinarte con fisioterapeutas en atender a los atletas en todo lo que necesitan. Supone muchas horas, es muy intenso, agotador, pero luego siempre guardas grandes recuerdos.

Cuando trabajé con la IAAF, la principal labor era supervisar los servicios médicos del comité organizador local y asegurarme de que cumplían la normativa y los requisitos que exige la IAAF.

Delegado Médico de la IAAF en el Campeonato del Mundo de Atletismo Moscú 2013 | Cedida

Volviendo a Doha. ¿Cómo es que diste el salto desde la península hasta allí hace 7 años?

Tres razones: 1) yo buscaba un cambio profesional. 2) Carmen, mi mujer, y yo éramos pareja de fin de semana y necesitábamos afianzar la relación, viviendo y trabajando en la misma ciudad. 3) La crisis económica de los años 2011-2012. Buscamos en el mercado internacional con ayuda de un amigo inglés cazatalentos y surgió la oportunidad de Aspetar y no nos lo pensamos mucho, era muy, muy atractiva. 

«Llegar a una sociedad islámica y asiática tan distinta de la sociedad cristiana occidental es un choque grande»

¿Te resultó complicado?

No fue fácil, fue un cambio radical. Era la primera vez que salíamos mi mujer y yo a vivir fuera de España, aunque yo había viajado mucho y trabajado por periodos cortos fuera en el extranjero. Llegar a una sociedad islámica y asiática tan distinta de la sociedad cristiana occidental es un choque grande. Al salir de tu país y de tu zona de confort tienes que buscar nuevas referencias, nuevos apoyos, desarrollar tu zona confortable y eso lleva tiempo. Afortunadamente, el aspecto laboral del cambio fue lo más sencillo, pues los compañeros nos recibieron fantásticamente, con mucha solidaridad y mucho apoyo, por lo que la integración en el nuevo trabajo nos resultó relativamente cómoda.

¿Cómo se ve el deporte español desde Catar? 

Hay mucho reconocimiento del mundo del futbol y también del mundo del balonmano. Todos los catarís, cuando averiguan que eres español, en seguida te preguntan si eres del Madrid o del Barça. 

Allí hay una importante comunidad española, también en el mundo del deporte. ¿Hacéis piña? ¿Soléis reuniros? 

Pues, según la embajada, somos alrededor de 3.000 españoles residiendo en Catar. En el trabajo nos vemos muchos a diario: hay 17 españoles trabajando en Aspetar y Aspire entre médicos (cuatro médicos del deporte, un radiólogo, un cardiólogo), fisioterapeutas (7) y psicólogos (2). Y en Catar somos cerca de 35 profesionales sanitarios españoles trabajando en diversos centros hospitalarios. Como buenos emigrantes, tenemos mucho contacto, nos apoyamos mucho y siempre hay alguien dispuesto a echar una mano o hacer un favor a un compatriota.

¿Cómo es tu día a día en la capital catarí? 

Trabajamos de 8 a 15, nos levantamos sobre las 6, a las 7 salimos de casa, solemos volver a las 17, hacemos deporte, cenamos pronto, sobre las 19 y a la cama pronto, alrededor de las 21, no más tarde de las 22. Como ves, es un horario muy poco español. 

¿Practicas deporte? 

Todo lo que puedo. Después de 36 o 37 años he dejado de correr por mis múltiples lesiones. Ahora me ha convertido en ciclista, salgo 2-3 veces a la semana de septiembre a mayo, el resto del año rodillo en cubierto, que aquí hace mucho calor. Y mucho gimnasio, más que nunca en mi vida.

Última salida larga en bici antes del confinamiento. Carril bici de Doha hasta el estadio Al Khor Ida y vuelta 108 km | Cedida

Háblanos del tándem que formáis Carmen y tú en Doha y Aspetar. 

No se nos da mal el trabajar en equipo (risas). Ella es la cardióloga del hospital y se ha super-especializado en cardiología del deporte. Es muy reconocida en el hospital. Además, solemos colaborar en la organización de servicios médicos de competiciones, como el mitin de la Diamond League. Ella fue la directora médica de Corniche en el Mundial de atletismo junto con otro compañero e hizo un trabajo estupendo organizando la atención de maratonianos y marchadores.

Imagen reciente del Dr. Juan Miguel Alonso | Cedida

Momentos de Juan Manuel Alonso (en una o dos palabras)

  • Música contra la COVID-19: Michael Franks.
  • Música para “comerse el mundo”: Earth, Wind and Fire.
  • Momento atlético de la década de los 80: La Final olímpica de 1500m de Los Ángeles 1984.
  • Momento atlético de la década de los 90: Michael Johnson Atlanta 96, doblete 200/400
  • Primera del 2000: El primer récord del mundo de Usain Bolt de 100 m en Beijing 2008.
  • Segunda del 2000: Récord de Mundo de David Rudisha de 800 m en Londres 2012.
  • Película para la cuarentena: Memorias de África.
  • ¿Dónde encontrarte en Doha si no es en el hospital?: ¡En mi casa! (risas) Paseando por el barrio donde vivimos, La Perla, o en el Zouq Wakif (el Zoco de Doha); montando en bicicleta en el carril bici (recién estrenado en febrero pasado), o en casa de algún amigo cenando una barbacoa. 
  • José María Odriozola: Trabajador.
  • Raúl Chapado: Innovador.

Portador de la antorcha olímpica en Atocha (Madrid), en su camino a Barcelona ’92 | Cedida

Fran Aguilera

Corredor, Diplomado en Educación Física, Monitor de Atletismo, Entrenador Nacional de Ciclismo. Mijas (Málaga)


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