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LIGA DE CLUBES

El honor antes que la rendición

El honor antes que la rendición
Javier "Cabesa" Rodríguez, lesionado, es jaleado por sus compañeros a escasos metros de pasar el testigo | Atletismo Numantino
21 May 2017 23:05

Última prueba de la tarde noche de un sábado que se había hecho algo largo para los componentes del Atletismo Numantino. A su casa arribaba el Encuentro de División de Honor de la 2ª jornada de Liga que organizaban y en el que habían puesto todo su afán para que saliera a pedir de boca.

La tarde no comenzó bien, se embarró por una acción de la que ya habrá tiempo de tratar. Los ánimos de los jóvenes atletas sorianos se habían visto alterados, algo que repercutió en el avance de la jornada.

En la última competición del día –el relevo 4×400– el honor y el pundonor de los atletas dirigidos por Enrique Márquez estaba en juego.

Íñigo Rodríguez de la Real Sociedad, Albert Mico del Fent Camí, Mario Juez por el Salamanca y el sevillano Javier Rodríguez «Cabesa» por las filas numantinas eran los que abrían el relevo.

Pistoletazo de salida y el atleta del Numantino pelea con el donostiarra de tú a tú. Los demás componentes sorianos llevaban en volandas y aplaudían ruidosamente a su compañero desde la tribuna principal del histórico Estadio de Los Pajaritos. A falta de 150 metros, «Cabesa» siente un latigazo en el isquio derecho y se rompe. Jarro de agua fría para una grada que esperaba con inquietud un relevo peleón e irse así con buenas sensaciones del coliseo.

El atleta del Numantino bajó los brazos, golpeado por la lesión, pero no se rindió. Llorando y destrozado se enfrentó a los metros finales más duros quizá de su carrera. Sus compañeros, delante en la tribuna, no paraban de corearle y aplaudirle. El segundo relevo de los demás equipos le dobló pero ya daba igual. El honor antes que la rendición.

Daniel Arancón le esperaba para recoger el testigo y comenzar la segunda posta. Pudieron abandonar pero no lo hicieron. La casta y el coraje salió a borbotones de los 300 sorianos. Esos que prefirieron morir unidos y libres antes de caer en las garras del saqueador ejército romano hace ya algún tiempo.

El mayor de los Arancón le entregó el testigo a Carlos Jiménez, que se marcó un relevo que a algún profesional le hubiera raspado el cogote. David José Pineda, que horas antes había conseguido un récord de España memorable, completó y finalizó el relevo.

La unión, el respeto, el sacrificio… se mostraron a flor de piel en Los Pajaritos. La fotografía es imagen fiel de un sentimiento, de algo más que un deporte, de algo más que una victoria, de algo más que una competición. Es un reflejo de la vida que quieren llevar, y a la que irremediablemente nos apuntamos.

Numancia se hundió pero el espíritu de los numantinos se presentó de nuevo a imagen y semejanza en el estadio soriano. Larga vida al Numantino, larga vida a estos tíos nacidos con un gen especial, ese del que tanto adolece nuestra sociedad.


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Atletismo NumantinoSoria

1 comentario

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  1. Patxi
    Patxi 22 mayo, 2017, 21:08

    Yo había comentado esta acción, pero sin querer poner sentimiento, no lo hice tan correcta, y tan perfecta. ¡Gracias! En nombre de todo el atletismo soriano, y a buen seguro de todo el atletismo en su conjunto, GRACIAS. Nunca una descripción de un hecho fue tan simple, tan correcta y tan perfecta.

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