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NACIONAL

El partido ganado por Claudia Junquera

Actitud y determinación en la atleta gijonesa
Valores del deporte (III): Ana y Claudia Junquera
01 May 2017 11:05

Finales de junio del 2015. 40 grados a la sombra. Un eterno sol no dejaba dar una bocanada de aire fresco a ningún ser vivo que presenciaba el Campeonato de España Juvenil de Ciudad Real en las pistas más candentes que nunca del Rey Juan Carlos I.

En la final de los 2.000 obstáculos, las atletas buscaban en la temible ría el sofoco para paliar la ya, de por sí, dura carrera. La alegría de la gijonesa Ana Junquera, al cruzar la línea de meta, sólo era superada por su hermana mayor Claudia, que había acudido a la ciudad manchega para animar a la peque.

Días antes, la mayor ayudó, y de qué manera, a la pequeña a lograr la mínima para el Mundial de Cali, refrendada esa agobiante tarde.

La provisional manguera, en forma de ducha, que había colocado la organización en la entrada norte del estadio –muy cerca de la meta– era el nexo de unión de los atletas con sus familiares y amigos. Estos, al otro lado de la valla metálica, esperaban con expectación el encuentro.

Recuerdo de forma especial el abrazo de las hermanas Junquera. Ana había hecho historia y las gafas negras de sol de Claudia no dejaban ver las lágrimas de felicidad que derramaban sus ojos.

Ana Junquera y Claudia Junquera, Ciudad Real 2015 | WangConnection

Pregunté a Carlos Rionda, y me explicó que Claudia llevaba varios años alejada del atletismo a su más alto nivel.

Una decisión técnica había provocado su no convocatoria para el Campeonato del Mundo Júnior de Barcelona 2012, aquel donde Ana Peleteiro se colgó el histórico oro en el triple salto. Claudia había hecho méritos suficientes para estar allí. La recompensa a un durísimo camino de la atleta y su entrenador y trabajo no llegó.

Un año antes ya había vestido la camiseta de España en el Europeo júnior de Tallin y esa misma temporada –representando al Playas de Castellón– cumplió con la marca mínima impuesta por la RFEA. A Claudia le arrebataron una esperanza que se había ganado a pulso.

Decía William Shakespeare que “el destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos”. Ese año a Claudia le habían cambiado la baraja de juego sin pedir permiso. Este cambio provocó en la asturiana el desapego a un deporte que era el rey en la casa de los Junquera.

Claudia Junquera, en el Europeo Júnior de Tallin

Claudia Junquera, en el Europeo Júnior de Tallin 2011 | Cedida

Se centró en sus estudios de Medicina. Ya no tenía que pensar en la preparación de la pista cubierta, ya no tenía que pensar en las mínimas para el europeo del año siguiente, ya no tenía que pensar en la publicación de una circular federativa para ver si había entrado o no en la selección de turno. Sólo bajaba a las Mestas puntualmente para seguir rodando con su grupo de entreno y ayudar al Atletismo Gijón en las Ligas.

De vez en cuando preguntaba a Carlos sobre sus atletas, Claudia seguía con el punto de mira puesto en la Universidad y las prácticas en el Hospital de Cabueñes.

La temporada pasada –una vez amoldada a las exigencias de una difícil carrera– se animó a entrenar más pasada el ecuador de la misma. Rodaba y rodaba, y ayudaba a sus compañeras Ana y Paula en algunas series. La adrenalina del atletismo comenzaba a brotar de nuevo en una piel preparada para ello.

A pesar de que en las ligas siempre le tocaban los obstáculos, no le importaba. Antes ya los había superado.

En la pista cubierta de este año se animó a competir y, casi sin quererlo, hizo la mínima para el Absoluto de Salamanca, donde consiguió una marca personal en los 1.500 metros que le volvieron a meter de saco en el partido. La espinita que tenía clavada de aquel 2012 comenzaba a salir del cuerpo de Claudia.

A primeros de abril finalizaba segunda –sólo por detrás de Paula González Berodia– en los 10K de Langreo. Hace sólo un par de semanas, Claudia se codeó con parte de la élite del medio fondo y fondo nacional.

En la reciente Milla de Avilés –una prueba que siempre le hizo mucha ilusión participar– compitió de tú a tú junto a atletas de la talla de Solange Pereira, Blanca Fernández y Ana Lozano, internacionales por España en el último Europeo de pista cubierta.

Ana Junquera y Claudia Junquera, en la Milla de Avilés 2017

Ana Junquera y Claudia Junquera, en la Milla de Avilés 2017 | Cedida

Sin ningún tipo de prisa ni de objetivos, Claudia continúa con sus prácticas en Cabueñes, la ilusión por una carrera que le apasiona, y por la tarde entrena con más empeño y ahínco que otrora.

El 1.500 del Universitario de Murcia de este próximo fin de semana –donde coincidirá con su hermana Ana– será su siguiente toma de contacto con el atletismo. La película de su aún corta vida tendrá otra parada en el Campeonato de España Absoluto de verano, que aún no tiene emplazamiento definitivo.

Sea donde sea, Claudia –con la especialidad de Traumatología rondando por su cabeza antes del temible MIR del próximo año– estará allí, peleando como la que más y acordándose de una decisión del 2012 que le rompió los esquemas pero que le otorgó más fortaleza, experiencia y serenidad para afrontar el futuro.

El destino se volverá a cruzar con ella en unos meses. Sea cual sea el desenlace, Claudia Junquera ya ha ganado el partido.

Claudia Junquera | Cedida


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