Síguenos en InstagramSíguenos en FacebookSíguenos en TwitterSíguenos en Youtube
NO LOGO

¡Y se hizo la luz!

Curiosidades sobre los kenianos Faith Kipyegon y Geoffrey Kirui, campeones del mundo en 1.500 y maratón
Horario y actuación española en el Mundial de Londres
¡Y se hizo la luz!
Faith Kipyegon, abatida tras lograr el oro en los 1.500 | Uri Roura-WangConnection
09 Ago 2017 14:08

Hay un pueblín en Kenia que se llama el Keringet y que amaneció esta semana con dos campeones del mundo.

Geoffrey Kirui, campeón en el maratón de chicos, y Faith Kipyegon, del 1.500, conocida en Keringet, como el Keringet Express.

¡Chucuchu!

Los que conocen a Kipyegon dicen que es una muchacha tan sencilla como el mecanismo de una cerilla. Está hecha para prender la llama cuando corre, y cuando no, se mantiene apagada y discreta entre las paredes de su pueblo.

Desde luego no goza del glamour de la pantera etíope, Genzebe Dibaba, a la que incluso hemos podido verla divina dentro de las páginas del Vogue. Faith nunca será una mujer mediática.Tampoco le hace falta. No hace aspavientos, ni es una mujer de cucamonas, ni se tira al rollo. Es una atleta que simple y llanamente compite con la sabiduría matemática de Arquímedes.

Ganó la final corriendo con una inteligencia digna de estudio en las deuvetecas de cualquier escuela deportiva que se precie. Hizo algo asombroso, desgastando y obligando a sus rivales más directas a salir de sus calles tumbando a todas como a un trapo.

Kipyegon lo ha sido todo: campeona de mundo, juvenil, júnior, de los juegos de la Commonwealth y olímpica. Y ahora es la primera keniana que gana el 1.500 en el campeonato del mundo.

Una joven Faith Kipyegon, en el Mundial de Cross de Punta Umbría 2011

Una joven Faith Kipyegon, en el Mundial de Cross de Punta Umbría 2011 | Fran Aguilera

Pero lo increíble del caso es que un pueblín de muy pocos miles de habitantes tengan a estos dos atletas de campanillas. Dos campeones del mundo, el de maratón y el 1.500, en pruebas por la que países enteros con millones de habitantes se matarían en conquistar.

Pero eso solo es posible en el Keringet, un pueblo humilde de la provincia de Nakuru en el valle del Rift que pertenece a la tribu de los Kalenjin, esa comunidad de ciudadanos flaquitos que tienen un fondista por metro cuadrado.

Para nosotros la palabra Kalenjin nos resulta algo conocida por la marca de una famosa tienda deportiva. Solo que, irónicamente, algún excéntrico illuminati del marketing tuvo la desazón de quitarle la N, y llamarla a secas, Kalenji.

Keringet en el idioma Kalenjin (con N) significa: Agujero. Y no será porque este remoto lugar está metido en el interior de la tierra. Para nada. En tal caso este agujero hay que imaginarlo situado en alguna parte del cielo. Porque se encuentra nada más y nada menos que a 8.000 pies, a unos 2.400 metros sobre el nivel del mar.

Aunque Kipyegon y Kirui entrenan juntos dando brincos por las nubes en su tupido bosque, situado aún más arriba, en concreto, a 2.900 metros, razón por la que cuando bajan a Europa a competir saltan como ardillas por encima de las cabezas de sus rivales hasta que dan la vuelta a la pista sin tocar el suelo, como quien dice.

Tienen los pulmones como los de una ballena alegre y la sangre tan líquida y oxigenada que si nosotros quisiéramos alcanzar un flujo así tendríamos que tomar al día media caja de aspirina «Bayer».

Gran parte de su secreto radica sobre todo en el trabajo que hacen de lo que ellos llaman: Hill Work. O sea, cuestas y cuestas por un tubo, que traducido a 2.900 metros debe ser parecido a escalar una montaña con un piolet.

En el pueblo tienen mucho polvo, pero una iglesia impoluta a la que no faltan los domingos, ni Kipyegon, ni Kirui, y su esposa, la hermana de la propia Kipyegon. Son muy, muy, creyentes. Y para ellos, correr tan arriba y durante todo el día, se deben sentir muy a gusto porque será como merendar y cenar con Dios. Por eso siempre tienen en la boca esa palabra: «God willing everything, It’s possible«. «Si Dios quiere, todo es posible.»

Pero una cosa que hay puntualizar. Dios no fue quien llevó la luz al Keringet. Fue la propia Kipyegon quien lo hizo, que conste.

Cuando se coronó campeona olímpica, en la recepción que hizo el presidente de Kenia con los campeones, la pequeña keniana fue hasta él y, con todo lo callladita que es, se conoce que cogió al presi de la corbata y le dijo: «Señor, presidente, verá, ¿Sabía usted que yo soy de un pueblo que no tiene ni luz ni gas? ¿Usted podría hacer algo?

Y sí, poco tiempo después, los ciudadanos del Keringet recibían la luz y gas, y lo raro no sería saber que todas las noches muchos de sus habitantes no se vayan a la cama besando la fotografía de Faith que tendrán colgada en las paredes. El misterio será conocer cómo lo podrán pagar, teniendo en cuenta cómo está el tema de los suministros. En cualquier caso, imagínense lo que supone para ellos tener una campeona así en su pueblo. Nada más y nada menos que tener a la mujer de la luz. A la mujer que corre como La Luz.

Hace poco más de uno año en los Juegos de Río no pudieron verla ganar por la tele, al no tener luz. Esta vez sí pudieron hacerlo, y el domingo lo mismo, en el caso del rocoso Kirui.

Gracias a ella sus paisanos habrán podido brindar y mirarse a los ojos para celebrar su victoria.

Artículos relacionados
Faith Kipyegon se forja en oro
La confirmación de la superioridad africana

Mario Torrecillas

Mario Torrecillas, escritor y guionista.   Fue campeón de Taekwondo en la categoría de Peso Mosca. Estuvo en la selección española en el CAR de Sant Cugat, junto a compañeros que luego han sido campeones olímpicos de esa disciplina deportiva. Más tarde pasó por mil oficios (realizador de publicidad, guionista de cine y cómic). Durante cuatro años fue columnista de El Periódico y colaboró en RNE. Ha publicado dos novelas gráficas en Ediciones Glénat -Santo Cristo (2009) y El hijo (2010)- y una en la Ed. Penguin Random House (Mondadori), Dream Team (2015), actualmente pendiente de adaptación cinematográfica. En 2008 fundó PDA (Pequeños Dibujos Animados) pda-films, un proyecto que consiste en pasarlo bomba realizando películas de animación, con el que ha ganado premios en certámenes internacionales.  


Etiqueta asignada a este artículo
Geoffrey Kiruifaith kipyegon

Sin comentarios

Escribir un comentario
Todavía no hay ningún comentario Puedes ser el primero en comentar este artículo

Escribir un comentario

<

Introduce la respuesta: * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies