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Hola, entreno en un gimnasio, ¿y tú? – 2ª parte

Hola, entreno en un gimnasio, ¿y tú? – 2ª parte
22 Oct 2013 18:10

Precaución en el gimnasio, querido lector

Precaución en el gimnasio, querido lector | semana52wordpress

Como ya os empecé a contar la pasada semana, el gimnasio es un mundo que algunos ciudadanos aún desconocen y que llama bastante la atención por su variada y especializada terminología de tecnicisimos. Por ello, y porque quiero compartirlo con vosotros, vamos con la continuación del primer capítulo ya que creo que todos debemos conocer este universo y sobre todo a lo que se puede llegar con él si no somos capaces de controlarlo.

Un gimnasio no es aquel sitio en el cual Ash Ketchum de Pueblo Paleta, junto a Brok y Misty entrenaban a sus Pokémon. Puede sonar bastante friki esto que digo pero lo menciono especialmente para las personas que sean de la generación de los 90, mi generación, aquella que sufrió el boom mediático de los Pikachu y compañía, y por supuesto lo menciono para que no haya lugar a dudas. Aunque bueno, según los creadores del videojuego japonés, dichas criaturas también se sometían a un exhaustivo entrenamiento para mejorar su nivel a la hora de luchar.

Es importante que sepáis también el nombre de algunos ejercicios que llaman bastante la atención. Es el caso, por ejemplo, de la ‘patada trasera’, que podríamos pensar que estamos en otra materia y nuestra mente puede desviarse a algún arte marcial, pero no es el caso. La patada trasera es un ejercicio para el tríceps, que se encuentra en la parte lateral y posterior del brazo.

Hay otro ejercicio al cual se conoce como ‘pájaro’, y la verdad es que la posición del mismo se parece a la del aleteo de un ave, este ejercicio se realiza para trabajar el hombro. Y por ejemplo también el ejercicio de ‘martillo’, que no tiene nada que ver con carpintería ni bricolaje, sino con el entrenamiento de bíceps, y la dinámica del movimiento no se parece a ningún martillo, pero así se llama. Hay cosas que nunca entenderé, pero ese es su nombre, ya sea coloquial o técnico, pero ahí está y todo el que entrene en un gimnasio sabe de lo que estamos hablando.

Desde hace apenas cuatro o cinco años, el gimnasio parece que está de moda, antes no se acudía tanto a ellos, o por lo menos no había tanta afluencia de gente. Ahora vas, y aquello es como un hervidero, y nunca mejor dicho. Según la tercera acepción de la Real Academia Española de la Lengua hervidero es una muchedumbre de personas o de animales en movimiento, o de entidades abstractas a las que se atribuye agitación. Dicho y hecho, en un gimnasio hay personas, animales y algunas entidades abstractas, pero ese será otro tema… 

En el gym, todo el mundo lucha por conseguir «su» sitio en «su» máquina, sobre todo en las horas claves, que suele ser a última hora de la tarde. La personas, ahora, cuidan mucho más su imagen corporal, a nadie le gusta estar por encima de su peso y nadie quiere tener grasas, eso ahora no se lleva. Es cierto que es mucho más saludable entrenar en un gimnasio que estar sentado en el sofá viendo la televisión, eso lo sabemos todos, pero hay que tener en cuenta que ir al gimnasio no es sólo ir a levantar pesas cuando apetece. Nada de eso, el gimnasio refiere esfuerzo, dedicación, y, sobre todo, constancia. Y no sólo se va al gimnasio a levantar kilos, también hay que correr o montar en bici, ya que el factor resistencia es fundamental para una correcta progresión de nuestro físico.

A veces, el gimnasio puede llegar a convertirse en obsesión para muchos, pero hay que saber controlarlo. No podemos hacer del gimnasio nuestra forma de vida, el gimnasio puede ser un hobby que nos distraiga y nos haga sentir mejor con nosotros mismos, pero, por favor, hay que tener cuidado porque engancha y puede acabar en algo un poquito más serio que conlleve a trastornos alimenticios y psicológicos. Y es que todo en exceso en esta vida, es peligroso.

Desde TheWangConnection invitamos a todas aquellas personas que nunca han acudido a un gimnasio a que lo hagan. Merece la pena. Pero recuerden, háganlo con precaución y déjense aconsejar por profesionales.


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