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Jason Kidd, afortunado en el juego y ¿en el amor?

Jason Kidd, afortunado en el juego y ¿en el amor?
27 Oct 2013 13:10

Porschla Coleman y Jason Kidd

Jason Kidd y Porschla Coleman

Jason Kidd y Porschla Coleman | hoopsvibe

Jason Kidd y Porschla Coleman

Jason Kidd, arrestado

Hablar de Jason Frederick Kidd (San Francisco, 23 de marzo de 1973) son palabras mayores, porque gracias a su forma de juego revolucionaria y sus famosas historias en la mejor liga de baloncesto del mundo le han hecho ser una leyenda viva de este deporte. Además, el ex-jugador de los Nets, retirado la temporada pasada, ahora vuelve a conseguir una especial notoriedad en la liga, ya que esta temporada, que comenzará la semana próxima, es accionista de la franquicia de Brooklyn y, además, entrenador principal de una plantilla, que como ya os contamos hace varias semanas, puede optar a la lucha por el anillo debido a las nuevas incorporaciones de Kevin Garnett, Paul Pierce y Jason Terry, los ex de Boston Celtics.

Pero precisamente hoy no vamos a hablaros de la plantilla de Brooklyn ni del palmarés de Jason Kidd, porque creemos que está bastante visto y la verdad, habrá que ser diferentes. Pues bien, hoy venimos a hacer un poquito de «Crónica en Rosa», aquella de la que tanto nos ha hablado el genio de Antoni Daimiel en sus comentarios de NBA+ y su reciente libro: «El sueño de mi desvelo». Este apartado tan poco deportivo, que llama tanto la atención hoy en día debido a la expetación que causa, es lo que vamos a tratar en esta ocasión.

Los jugadores de la NBA, junto con las estrellas mediáticas de otras disciplinas deportivas, siempre se han visto involucrados en la polémica por sus relaciones de pareja (divorcios, enfrentamientos, maltratos, infidelidades…) y todo ha sido publicado en los medios de comunicación estadounidenses, porque al igual que pasaba en España en temporadas anteriores, con el boom de Guardiola y Mourinho, y sus polémicas declaraciones y encontronazos ante la prensa, en la NBA pasa prácticamente lo mismo pero en el apartado de las relaciones personales de los jugadores. ¿Es algo parecido a la prensa del corazón, o realmente es totalmente prensa del corazón? Sea así o no, la pura realidad es que estos datos, aunque no tengan nada que ver con el deporte, venden y mueven a las masas.

En el caso particular de Jason Kidd, no es que haya tenido una vida amorosa relajada, ni mucho menos. Todo lo contrario. El de San Francisco ha sabido compaginar muy bien su carrera deportiva con sus historias en el apartado del amor. Parece que el actual entrenador de Brooklyn Nets tiene una ligera afición a las chicas de «buen ver» y a los conflictos que sus relaciones con éstas le han creado. Todo empezó en 1996, cuando comenzaron los rumores de su supuesta relación con Toni Braxton, la cantante, y posterior actriz, afroamericana que arrasaba en las listas de aquel año. Este escarceo provocó que el propio Kidd tuviera problemas con su compañero de equipo Jimmy Jackson en Dallas Mavericks. La cantante mantenía relación con ambos jugadores y esto hizo que el juego del equipo texano no fluyera como era debido. El dichoso y polémico triángulo amoroso hizo que los Mavericks de aquel año protagonizaran una pobre temporada de tan solo 24 victorias, a pesar de disponer de una excepcional plantilla, sobre todo en el juego exterior con jugadores de sobra conocidos como Jamal Mashburn, Sam Cassell, Michael Finley o Sasha Danilovic. Algunos expertos aseguraron que «aquel Kidd no era Kidd, sino su circunstancia». Los medios quisieron ver en su falta de motivación, una pobre manera de afrontar el trabajo y una incapacidad absoluta para liderar un proyecto. Hicieron de la parte, el todo, y de la circunstancia, la esencia. Y se equivocaron.

Este altercado provocó la salida de Jason Kidd, todo un número 2 del Draft, del equipo y así comenzaría una nueva etapa en Phoenix Suns, etapa en la que el californiano, a las órdenes del por aquel entonces entrenador del equipo de Arizona, Danny Ainge, volvió a ser el que era. Kidd había vuelto más fuerte y motivado que nunca. Cuando Kidd llegó al equipo, llevaban una mala racha de 0-8, y con su incorporación, el equipo logró meterse en playoffs. En esta ciudad, Kidd conoció a la que se convirtió en su esposa y madre de tres de sus seis hijos, la señora Joumana Kidd (Joumana Samaha), una guapa periodista deportiva a la cual el jugador dedicaba sus libros libres anotados tirando besos al aire en cada partido con los Suns. Todo parecía de color de rosas hasta que en enero de 2001, Kidd fue arrestado por abuso doméstico al agredir a su esposa en una discusión. Esto hizo que fuera odiado por aficiones rivales. Ambos protagonizaron una de las famosas portadas de la revista Sports Illustrated en ropa interior que dio mucho que hablar y sirvió para consolidar su reconciliación. Una historia de besos y peleas que acabaron, seis años después, en un divorcio a petición del jugador, quien se basaba en el carácter paranoico y extremadamente celoso de su esposa. Esta respondió con otra demanda hacia él en la que señalaba a strippers de toda edad, condición y lugar, a cheerleaders y mujeres de vida más o menos disoluta, como víctimas del perfume que desprende este galán y seductor de las canchas norteamericanas. Además, alegó ante la policía que “rompió su costilla y le dio un golpe en la cabeza contra el salpicadero de un coche”. De esta relación salieron tres hijos: «TJ» (Trey Jason), al que se conoce públicamente por su asistencia de público a los partidos de su padre, y las gemelas Miah y Jazelle.

Los aires volvían a cambiar para Jason Kidd, el terror de las nenas ponía rumbo a New Jersey para jugar con los Nets, franquicia de la cual es ahora entrenador pero en distinta ciudad, Brooklyn. Con ellos llegó a estar varios años en la disputa del anillo frente a Lakers y Spurs, pero nunca llegó a conseguir el título. Tras varios años de honrado baloncesto, Kidd volvió a la ciudad donde comenzó su andadura en la NBA, a Dallas y allí volvió a protagonizar otro espectáculo mediático. Jason volvía a tener novia, en este caso otra sexy mujer llamada Hope Dworaczyk, modelo de la revista Playboy y con un cuerpo que no dejaba indiferente a nadie. Y digo a nadie, porque la modelo aparecía en la revista desnuda con una simple pintura que disimulaba sus partes íntimas con los colores de la vestimenta de los Mavericks y el dorsal que vestía su actual novio. Después lo dejó con ella y Jason volvió al estado de New York pero esta vez para jugar en la ciudad de la Gran Manzana.

Algunos medios han acusado a Kidd de alargar tanto su carrera debido a su rotundo éxito con las mujeres. Pero, ¿cómo pudo satisfacer a tantas en sus diecinueve temporadas al máximo nivel? Este portento, tanto dentro como fuera de la cancha, ha sorprendido a todo el mundo con su timidez, que luego demostraba no ser así reflejado en sus relaciones amorosas. Kidd está retirado como jugador pero sigue vinculado a esta liga desde el apartado técnico. ¿Nos volverá a sorprender con otro espectacular noviazgo? Parece que ha encontrado la estabilidad emocional en la modelo Porschla Coleman con la que ya tiene un vástago, por supuesto, les deseamos lo mejor.

Jason Kidd, cazador furtivo de mujeres, volverá próximamente a hacer de las suyas y llegará a oídos de todos. Aquí estaremos para contárselo.

Os dejamos dos vídeos, uno sobre su vida deportiva:

Y el otro sobre su actual mujer, Porschla Coleman:

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