Síguenos en InstagramSíguenos en FacebookSíguenos en TwitterSíguenos en Youtube

Josephine Grima, la persecución de un sueño

Josephine Grima, la persecución de un sueño
27 Ene 2013 16:01

La jugadora maltesa Josephine Grima | Fiba Europe

Josephine Grima, seguramente la jugadora más importante de Malta, lleva muchos años luchando por jugar a baloncesto al máximo nivel.  Su carrera se ha desarrollado prácticamente en Italia siendo la primera jugadora maltesa en jugar profesionalmente en el país transalpino. Ahora mismo forma parte de la plantilla del Visby Ladies en la liga sueca, donde pasa por un momento dulce siendo una pieza importante en el equipo, pero no siempre ha sido un camino fácil. Constancia, trabajo duro y sobre todo el amor hacia el deporte que practica han sido sus claves para superar un camino lleno de obstáculos

Tras conseguir un gran número de logros tanto a nivel de club como personal en todas las categorías en Malta con el Depiro Basketball Club, Grima decidió probar suerte en Italia en la temporada 2005/2006 fichando por el Acer Priolo, equipo de la serie A. Tras su paso por la máxima categoría jugó también en Pomezia (A2), Capo D’Orlando y Regio Calabria (Serie B).

Este verano Joey decidió que era el momento de cambiar de aires y probar suerte en otras ligas: “He jugado en Italia durante los últimos ocho años y quería probar una nueva experiencia y probar fortuna fuera de Italia. Pensé que sería bueno para mí hacer un cambio aunque me preocupaban también las cosas que podían haber sido y las que no. Pero quería correr el riesgo, no quería terminar mi carrera con el pesar de no haber tenido nunca esa oportunidad por temor a cambiar algo”.

La oportunidad le llegó desde Eslovaquia, concretamente fichó por el Spisska Nova Ves, un equipo recién ascendido a la máxima categoría con aspiraciones de llegar a jugar alguna competición europea en poco años.

Sin embargo esa experiencia no salió bien y Grima salió del equipo a finales de septiembre: 

“Fui a Eslovaquia y al principio yo estaba feliz pero tras dos meses las cosas empezaron a ir por el camino equivocado y prácticamente a finales de septiembre yo ya estaba fuera de allí. En este momento doy gracias a Dios por ello.  El único consejo que puedo dar es que la gente se lo piense tres veces antes de ir allí.  Prefiero no seguir en esa dirección porque yo ya puse mi punto y final. Se acabó. Creo que al final todo el mundo va a conseguir en su vida aquello que siembra y algunas personas son dignas de lástima pero no de odio”.

La experiencia en Eslovaquia dejó muy tocada la moral de nuestra protagonista para la que fue muy difícil decidirse a emprender una nueva aventura en Suecia, como ella misma comenta, sin embargo finalmente aceptó jugar en el Visby Ladies, equipo que llegó a ganar la liga sueca en 2005.

«Yo estaba triste después de lo que había pasado en Eslovaquia. Me sentía insegura y necesitaba recuperar parte de mi confianza.  Mi agente fue muy convincente y  era bueno para levantar mi ánimo. También hablé con el entrenador antes de venir aquí, lo que me ayudó un poco a estar más segura de lo que iba a hacer».

Actualmente el equipo ocupa la penúltima posición en la clasificación de la liga con cuatro victorias y trece derrotas pero en Visby son optimistas puesto que han logrado dos triunfos consecutivos en las últimas jornadas ante el 08 Stockholm (52-92) y Kvarnby (64-69).

Al preguntarle a Josephine sobre su experiencia en la liga sueca su respuesta denota ilusión, optimismo, ganas de dar lo mejor por su equipo. Tras su mala experiencia anterior es lo mejor que le podía pasar.

«Mi experiencia es muy buena. He conocido a las personas adecuadas en el momento adecuado.  Estoy realizando un buen juego y estoy muy contenta por ello. Me encanta este equipo y estoy muy contenta de que hayamos ganado los dos últimos partidos. Al principio perdimos muchos partidos pero ahora parece que vamos en el buen camino. Estamos muy motivadas y estamos entrenando duro y con seriedad.  Me encanta y realmente me gustaría que nos fuera bien lo que queda de temporada».

Son muchas las jugadoras que con la crisis en algún momento se han visto con problemas para encontrar equipo o han estado varios meses sin cobrar. Josephine Grima no es una excepción, ha tenido momentos muy duros a lo largo de su carrera como por ejemplo en la temporada 2010/2011 cuando abandonó Capo d’Orlando a mitad de temporada debido a los problemas financieros del club siendo la máxima anotadora de la serie B.

Sin embargo, pese a los obstáculos que se ha encontrado durante su carrera a Josephine Grima nadie ha logrado apartarla de su sueño, ha luchado duro por dedicarse profesionalmente al baloncesto y prefiere quedarse con las cosas buenas  que encuentra día a día en su camino.

«No ha sido fácil en absoluto. He tenido momentos muy buenos y muy bonitos pero también he vivido momentos muy duros a causa de la crisis. Mirando hacia atrás a veces no me creo que lo haya conseguido. He tratado de ser fuerte porque no tenía otra opción si quería seguir jugando como profesional. Hoy en día me doy cuenta de que todo eso forma parte de nuestro crecimiento personal y profesional. He conocido mucha gente durante estos años y la mayoría me quiere, mucha más de la que me ha engañado.  Con la ayuda y el apoyo de la gente que me quiere y quiere lo mejor para mi voy a estar aquí hasta que Dios quiera y me dé buena salud. Me encanta el baloncesto porque ha cambiado mi vida y me ha ayudado a conocerme a mí misma«.

Terminamos la conversación con Joey hablando de la selección maltesa, de la que es capitana. El pasado verano el equipo consiguió la medalla de bronce en el Eurobasket para pequeñas naciones celebrado en Struga (Macedonia) donde Austria se hizo con el campeonato y el equipo anfitrión se llevó la medalla de plata.

En el país balcánico Malta defendía título puesto que había ganado las dos ediciones anteriores. En 2008 el torneo de disputó en Luxemburgo y Malta se llevó la medalla de oro derrotando a Albania en la final. Dos años más tarde, en Armenia, reeditaron su triunfo nada más y nada menos que enfrentándose al equipo anfitrión en la final. En aquella ocasión Josephine Grima fue incluida en el quinteto ideal del campeonato.

La selección maltesa ha conseguido un gran progreso en los últimos años ganando un gran número de medallas en los diferentes torneos que Fiba Europe ha organizado para las pequeñas naciones. Algo que según Grima se ha logrado gracias al gran trabajo realizado por el entrenador italiano Santino Coppa

«Sí, ganamos la medalla de bronce. El torneo fue uno de los más fuertes de los últimos años. Austria y Macedonia tenían muy buenos equipos. Creo que en los últimos años nos ha ido muy bien gracias a nuestro “Entrenador X” Santino Coppa, entrenador de Priolo, equipo de la Serie A italiana. Él ha hecho un gran trabajo con nosotras. Debemos asegurarnos de que no se olvida su gran trabajo ni tampoco que ha hecho historia.  Creo que ha sido una de las mejores inversiones que la Federación Maltesa ha podido hacer.  Las cosas empezaron a cambiar en la Federación y están trabajando duro para continuar con los buenos resultados y promover el baloncesto de la mejor manera posible».

Joey prosigue su relato sobre su selección:

«Malta es un país pequeño y es muy difícil el trabajo en el equipo nacional porque no hay suficientes fondos. Las jugadoras trabajan 8 horas diarias y luego tienen que ir directamente al entrenamiento.  Yo reto a todos a hacer eso, sobre todo cuando te espera una dura sesión de entrenamiento. Creo que hemos hecho un buen trabajo en conjunto con la Federación y el entrenador y no hay nada que lamentar porque con lo poco que teníamos hemos conseguido grandes cosas«.

Para Joey representar a su país supone un orgullo enorme. Su mejor recuerdo se remonta al año 2003 cuando Malta consiguió la medalla de oro en el campeonato para pequeñas naciones siendo la selección anfitriona. Una década después aún se emociona al recordar ese momento.

«Cuando represento a mi país me siento orgullosa, significa mucho para mí.  Me hace sentir más maltesa que nunca. Me hace sentir poderosa poder hacer algo por mi país, algo positivo y sobre todo si el resultado es bueno.  Aún no he podido olvidar el campeonato para países pequeños que se celebró en Malta en 2003.  Escuchar el himno y ver la bandera maltesa en el centro, en lo más alto es algo que nunca podré olvidar

Pero el camino de Josephine Grima no termina aquí, a sus 28 años aún tiene mucho que ofrecer y así lo siente ella. Por eso está dispuesta a seguir luchando por ser feliz jugando a baloncesto.

«Ahora mismo me gustaría terminar la temporada aquí en Suecia con el mejor resultado posible, en cuanto al futuro, me encantaría encontrar un equipo donde pueda tener una buena experiencia, jugar bien y ser feliz.  Suecia tiene un buen nivel de baloncesto y espero que para la próxima temporada se produzca una oportunidad similar».

Joey Grima

La jugadora maltesa Josephine Grima


Etiqueta asignada a este artículo
Josephine GrimaMaltaEntrevista

Sin comentarios

Escribir un comentario
Todavía no hay ningún comentario Puedes ser el primero en comentar este artículo

Escribir un comentario

<

Introduce la respuesta: * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies