Síguenos en InstagramSíguenos en FacebookSíguenos en TwitterSíguenos en Youtube
Opinión

La lección magistral de Esther Guerrero

La lección magistral de Esther Guerrero
Esther Guerrero | COE
18 Ago 2016 02:08

No voy a ser yo quien evalúe ni a los españoles que han participado ahora en Río 2016 ni a nadie, son muchos los factores positivos y negativos que pueden afectar a un deportista ante una competición de este calibre, y la evaluación objetiva es sólo cosa del atleta y su cuerpo técnico, recalco, solo el atleta y su cuerpo técnico, lo que deja de lado a periodistas, ‘especialistas’ que habitan en redes sociales, aficionados…

Lo que sí voy a hacer es opinar sobra la actuación de Esther Guerrero en la ronda preliminar de los 800 metros lisos de Río 2016. Lo de la catalana es de libro, sí, de libro de motivación, de psicología, de libro de Educación Física para primaria y secundaria, para enseñarlo en todas y cada una de las escuelas de atletismo de nuestro país.

¿Cómo una persona puede enfrentarse a cualquier adversidad? Y es que, ateniéndonos a las marcas, Esther tenía que enfrentarse a cinco atletas mejores que ella, y para pasar a la final, correr más de un segundo más rápido de su marca personal, ¿y qué hizo? Ante la falta de aptitud, en este caso no es falta sino que sus rivales tenían más aptitud que ella –entendiendo aptitud como mejor marca– la mediofondista española tiró de actitud, lo que en lenguaje de la calle significa “echarle cojones”.

Lejos de achantarse, la campeona de España, corrió y corrió, y se puso en cabeza y se marchó en solitario, siendo líder hasta 50 metros antes de llegar a la meta.

Cruzó la línea de meta en tercer lugar y quedó eliminada. ‘Chupó’ cámara sin ser favorita durante 1 minuto y 50 segundos, pero no por nada en especial sino porque le puso actitud. Después, la cámara de televisión la buscó, aun no habiendo ganado, y es que en los Juegos Olímpicos como en la vida, las medallas valen, del mismo modo que cuenta, y mucho, la manera de afrontar los problemas, ahí es donde se marcan las diferencias, y Esther Guerrero, las ha marcado.

Lección válida para dentro y fuera de la pista, para el atletismo, y para cualquier otro deporte. Una exhibición que deberíamos de aprovechar para enseñar a los más jóvenes, pues en muchos casos, sobre todo a largo plazo, quienes marcan las diferencias son quienes le echan “cojones” a la vida.

Juan Carlos Montoro

Diplomado en Educación Física, atleta, juez y monitor nacional de atletismo. Porcuna (Jaén)


Etiqueta asignada a este artículo
Esther GuerreroEsther Guerrero Rio 2016

1 comentario

Escribir un comentario
  1. jeniete
    jeniete 19 agosto, 2016, 10:05

    Totalmente de acuerdo. En los atletas españoles esa cualidad brilla por su ausencia. Pienso que hay que cambiar la filosofía de entrenadores y atletas, en la manera de encarar las competiciones. Más actitud, más cojones. Nos iría mejor.

Escribir un comentario

Su dirección de e-mail on será publicada
Los campos obligatorios están marcados*

Introduce la respuesta: * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.