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La Milán-San Remo, al potencial de Alexander Kristoff

La Milán-San Remo, al potencial de Alexander Kristoff
24 Mar 2014 23:03

Alexander Kristoff del Katusha

Alexander Kristoff vence al sprint

Alexander Kristoff vence al sprint | cyclingweekly.co.uk

La 105ª edición de la Milán-San Remo abría la primavera de clásicas en el panorama europeo con un recorrido marcado para los sprinters. Como decíamos en la previa, la eliminación del recorrido anterior de la Pompeiana, por falta de viabilidad, muchos jefes de filas del ciclismo, como Chris Froome, Contador, y Valverde, habían declinado la oferta de asistir a la “Classicissima”. Así, el recorrido contaba con elementos significativos como el Turchino, la Cipressa y el Poggio, pero todo hacía presagiar que los grandes velocistas del panorama ciclista se jugarían la victoria.

La gran ausencia fue la de Tom Boonen, que finalmente no acudió por motivos personales. El ciclista belga acababa de perder el bebé que esperaba junto a su compañera sentimental. Además, Simon Gerrans anunciaba su ausencia debido a problemas de alergia. La lista de favoritos la encabezaba Cavendish, seguido de Sagan, Greipel, Kittel, Ciolek o Degenkolb, en un gran estado de forma. Las opciones españolas pasaban por las piernas de José Joaquín Rojas y Fran Ventoso del equipo Movistar.

La jornada empezó muy negativa para muchos de los equipos que se presagiaba lucharían por la victoria, como Movistar, que no pudo contar de salida con Adriano Malori, y en los kilómetros aún neutralizados con José Joaquín Rojas por una caída. En los informes postcarrera, el equipo ha afirmado que se cree que el ciclista murciano sufre una fisura en su codo izquierdo. Una verdadera pena, si así se confirmase para el ciclista español.

La etapa de la Milán-San Remo estuvo protagonizada por Parrinello (Androni), Boem (Bardiani), Tjallingii (Belkin), Haas (Garmin), Bono (Lampre), Bartra (NetApp) y De Maar (UnitedHealthcare), llegando a tener una ventaja máxima de 12 minutos, pero tras la llegada de las ascensiones de la jornada, sobre todo Cipressa y Poggio, la escapada fue perdiendo unidades por kilómetros. El pelotón, encabezado por los grandes equipos, como Omega, Orica, GreenEdge y Trek, entre otros, que incluso llegaron a obligar a Kwiatkoski, el gran protagonista del comienzo de la temporada, a bajarse de la bicicleta, incapaz de aguantar más kilómetros a esa velocidad tan elevada.

El primer intento lo protagonizó el “Tiburón” Nibali, que llegó a contar con medio minuto de ventaja, pero a escasos 9 kilómetros para la línea de meta fue neutralizado. El pelotón llegó a la cima del Poggio con todos los favoritos que aún se mantenían en carrera en cabeza, pero aparecían Paolini, Nordhaug y Gilbert para forzar el ritmo escapándose aunque con escasa fortuna, siendo cazados por los integrantes del Katusha. Así, en la parte final de la carrera, Alexander Kristoff logró imponerse a Cancellara en los metros finales, haciendo alarde de gran fuerza, imponiéndose a la enorme experiencia de Fabian Cancellara, quien sabe si el ciclista más listo e inteligente para jugar sus cartas en momentos así.

Se cerraba así la 105ª edición de la Milán-San Remo con la victoria del ciclista noruego del Katusha, Kristoff, por delante de Fabio Cancellara, el británico Ben Swift (Sky) y el español del conjunto Movistar Juan José Lobato. El caso del sprinter español, destacar su enorme proyección. Se convierte así, el ciclista del conjunto ruso, en el primer noruego en conseguir la victoria en la Milán-San Remo. Sucede así en su reinado en la “Classicissima” a Ciolek, vencedor el pasado año.

El ciclista noruego destacaba en línea de meta: “Cuando vi que había logrado la victoria me puse eufórico. Ha sido el mejor momento de mi vida. Ahora estoy disfrutando de este comento y estoy super feliz. Es el punto culminante de mi carrera”. Además, el ciclista del Katusha destacaba el valor de su equipo en su victoria, sobre todo, en la figura de Paolini, que le permitió gozar de una posición privilegiada en el sprint.

Por su parte, el andaluz Juan José Lobato, que debutaba en la “Classicissima” y logró terminar en cuarta posición destacó que “tenía muchísimas ganas de conocer esta carrera, porque el año pasado con Euskaltel no la hice. Hay dos carreras que siempre me han encantado: el Mundial y la Milán-San Remlo… con frío y agua la carrera cambia mucho y hoy lo hemos sufrido durante muchas horas, casi desde el kilómetro 20. He tenido que parar alguna vez para ponerme más ropa y cubrezapatillas, porque iba helado, pero al margen de eso las sensaciones han sido muy buenas. Un sprint con 300 kilómetros en las piernas no tiene nada que ver, y aunque he intentado coger la rueda de Cavendish para que me guiara al final, me he quedado un poco descolocado”. Una posición más que digna para el ciclista andaluz.


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