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Markel Alberdi: «A base de trabajo e ilusión se puede conseguir prácticamente todo»

24 Sep 2015 18:09
Markel Alberti | Cedida

Markel Alberti | Cedida

Suelen destacarse los éxitos femeninos en un deporte que se ha consolidado en la élite en los últimos tiempos. Y, a pesar de que las chicas son las que están logrando medallas en los últimos años, no hay que olvidar que la natación masculina lleva tiempo peleando entre los grandes. Aschwin Wildeboer o Rafa Muñoz han abierto el paso a una hornada de nadadores que ya ha conseguido meter al relevo de 4×200 libres en los Juegos de Río. Junto a sus compañeros aspira a estar en la cita brasileña un joven nadador vasco que ha batido este año, una vez más, el récord de España en piscina larga de la prueba reina de la natación, los 100 metros libres. Markel Alberdi (22 de octubre de 1991, Eibar, Gipuzkoa) hace un repaso a los temas de actualidad de la natación española.

Bronce en 50 libres en el Nacional de primavera, campeón de España de verano de 50 libres, subcampeón en 100 libres, medallista en relevos y, sobre todo, ha batido su propio récord de España en 100 libres… No está nada mal su temporada.

El principal objetivo de la temporada era poder estar en los Mundiales de Kazán 2015, y en la competición clasificatoria (Open de Primavera, Málaga) no me salió bien el 100 libre, por lo que me quedé fuera del equipo nacional para la gran cita. Por lo tanto, se puede decir que el objetivo no se cumplió. Pero la verdad es que, aunque la segunda mitad de temporada se me hizo un poco cuesta arriba, conseguí hacer un buen campeonato de España en verano.

Poco antes de esta competición no me sentía nada bien en el agua, pero nada más llegar a Barcelona, debido a la «supercompensación», supongo, las sensaciones eran buenísimas, por lo que me lo creí y conseguí darle la vuelta a la situación. Me probé en el 50 libre y, al ver que estaba rápido, fui a por todas en los 100. Sinceramente, mejoré mi record de España de 2014 realizado en los Europeos de Berlín por sorpresa; no me lo esperaba. Así que contento por haber podido “maquillar” un poco la temporada y, sobre todo, por empezar esta nueva con más confianza.

¿Qué es lo primero que piensa un nadador cuando, pese a todo su esfuerzo, comprueba que no ha podido clasificarse para un gran campeonato?

El campeonato clasificatorio fue bastante raro para mí. Había entrenado mejor que nunca y creo que estaba en el mejor momento de forma de mi vida, hasta entonces por lo menos. En las otras dos pruebas, el 50 libre y el 50 mariposa, mejoré 3-4 décimas en cada una, lo que es bastante para ser pruebas de 50 metros. Al verme bien, le tenía muchas ganas al 100 y estaba convencido que lo podía hacer bien.

Lo que me faltó creo que fue el aspecto psicológico. Si quería ir al Mundial, tenía que hacer la mínima allí, no me valía ninguna otra competición. Era la primera situación para mí en la que tenía que buscar un tiempo tan complicado en una única oportunidad, por lo que creo que me superó. No nadé bien y perdí la oportunidad.

La verdad es que no fue muy frustrante para mí. Ahí se fue el objetivo de la temporada, pero sabía que habíamos trabajado bien y que ese tiempo lo puedo hacer. Por lo que hay que evitar pensar en negativo y seguir trabajando como siempre, aunque psicológicamente cueste.

Markel Alberti, al lograr el récord de España de 100 libres en el verano de 2014 | Cedida

Markel Alberti, al lograr el récord de España de 100 libres en el verano de 2014 | Cedida

En referencia a este punto, ¿considera que las marcas mínimas de la RFEN para las pruebas de velocidad, como las suyas, son más duras que para otras distancias?

Las marcas mínimas se ponen en base al nivel de cada prueba internacionalmente. Puede que en algunas pruebas haya más nivel que en otras, más que nada por la cantidad de nadadores en estas. Creo que mi prueba, el 100 libre, es la prueba en las que más gente se centra, por lo que por eso sube el nivel. Aun así, prefiero no pensar en si es difícil o no. Las mínimas son las que son, así que hay que centrarse en trabajar e ir a por ellas sin especular o buscar explicaciones.

A veces parece que las opciones españolas pasan más por el fondo que por la velocidad, pero con usted, con Aitor Martín, con Oskitz Aguilar… está subiendo mucho el nivel.

Creo que en el equipo nacional masculino hay nadadores que destacan tanto en fondo como en velocidad. Es verdad que hoy en día hay más nadadores en medio fondo que en velocidad. Sin mirar muy atrás y aun centrándonos en ahora, hay velocistas a muy alto nivel como Aschwin, Rafa, Juanmi, etc.

Lo que sí es verdad es que en el estilo libre no hay nadie a ese nivel, por lo que nos toca dar esa campanada que hace falta y que la tenemos tan cerca. Para eso lo más importante es creérnoslo y trabajar.

¿Qué balance hace de la actuación de sus compañeros en Kazán?

La mejor baza española era Mireia y no pudo acudir al Mundial, por lo que puede que el nivel bajara un poco. Aun así, ha habido bastantes semifinales y finales. Incluso Jessica Vall consiguió medalla en 200 braza. En el 4×200 masculino también se consiguió algo histórico, clasificar el relevo para las olimpiadas. Lo seguí desde la tele como uno más, y no sé cuáles eran las expectativas, pero creo que fue un buen mundial.

Usted entrena en la Blume de Madrid. ¿Disponen los deportistas de élite de facilidades para combinar los estudios con su carrera deportiva?

Creo que no hay nada definido como puede haber en los Estados Unidos, por ejemplo, donde es muchísimo más fácil combinarlos. Aquí cada uno tiene que buscarse la vida y acoplarlos como uno pueda. Tenemos que entrenar muchas horas. Por lo tanto, no podemos acudir a todas las clases en la universidad, porque los horarios no están hechos para eso, por ejemplo.

En mi caso, cuando vivía en San Sebastián por lo menos podía ir a clase, aunque me perdiera algunas. Allí me saqué la mayor parte de la carrera. Una vez ya en Madrid, la cosa esta más difícil, ya que sigo matriculado allí, por lo que no puedo ir a clases. Por lo menos me dan la facilidad de no tener que ir a clase obligatoriamente e incluso cambiar alguna fecha. Me vale con ir a los exámenes y aprobarlos. Eso sí, me toca estudiarlos aquí por mi cuenta.

A nivel de estudios cómo lleva su carrera de Ingeniería Mecánica, ¿tiene pensado seguir formándose?

Me queda una asignatura para terminar la carrera completamente, pero se puede decir que más o menos voy bien encaminado en ese sentido. Todo depende de cómo me vaya en el deporte. Tendré que tomar decisiones con respecto a eso, y decidir hasta cuándo sigo o si merece la pena centrarme en los estudios otra vez. Pero evidentemente, tendré que seguir formándome, más adelante por lo menos, ya que con un Grado en Ingeniería Mecánica, ahora mismo no tienes nada asegurado. No sé por dónde irán los tiros, pero supongo que tendré que intentar sacar algún máster o algo parecido para formarme mejor.

¿Echa usted de menos algo de su País Vasco natal?

Mucho. Es verdad que en Madrid vivo muy bien; entrenando, creo que hay pocos sitios mejores que este, y el grupo es buenísimo. Aparte del deporte, también el ambiente entre nosotros y en la residencia es muy agradable y estoy muy a gusto.

Pero la tierra de cada uno tira mucho, y aunque Madrid tenga muchos aspectos que me gusten también, el País Vasco es muy diferente y sí que se echa bastante de menos.

Y claro está que la familia y los amigos se necesitan siempre, por lo que siempre que subo para allí intento aprovechar lo máximo para disfrutar de ellos. La verdad es que tengo mucha suerte. Siempre que voy siento el mismo cariño que cuando vivía allí. Nada cambia respecto a eso.

Markel Alberti | Cedida

Markel Alberti | Cedida

Y, en el tema de los patrocinadores, ¿tienen los nadadores suficientes apoyos para desarrollar su actividad con mayor comodidad?

Sinceramente, es difícil. Ahí es donde nos tenemos que buscar la vida, proponiendo a marcas dar ayudas a cambio de publicidad o algo parecido. En mi caso sí que tengo alguna marca de bañadores (Odeclas y Vadox), suplementos (Infisport) o ropa (WIME), donde me ayudan mucho y, evidentemente, te quitan ese gasto.

¿Cómo es un día de preparación para un campeón de España de natación?

Hay periodos en los que se trabajan más algunos aspectos u otros, pero en general un día de entrenamiento en mi caso, siendo velocista, sería así:

Por la mañana entrenamos a las 8, cuando trabajamos la parte principal de agua durante 2 horas más o menos, y acto seguido solemos hacer un circuito de unos 45 minutos en el que principalmente reforzamos el “core” (tronco).

Después de tener tiempo para descansar, comer y hacer cada uno sus cosas, a las 4 de la tarde tenemos la segunda sesión. Los velocistas empezamos en el gimnasio; durante aproximadamente 2 horas trabajamos la fuerza para seguidamente aplicarla en el agua, normalmente velocidad o series de intensidades altas.

¿Cuáles son los objetivos que tiene Markel Alberdi antes del Campeonato de España de Primavera de 2016?

En esta temporada, evidentemente, el objetivo principal es rendir en ese Campeonato de España de Primavera para conseguir clasificarse para Río. Por lo tanto, antes de esa cita hay varias competiciones, pero se puede decir que son secundarias o preparatorias para este importante campeonato.

Tendremos el Campeonato de España de invierno en piscina de 25 metros, otros campeonatos que nos vengan bien por fechas, etc. Siempre es importante competir bien en esas competiciones teniendo en cuenta el momento de temporada, pero no son tan importantes como el Campeonato de España de Primavera 2016.

De cara a ese Open, ¿se ve con la mínima para Río 2016?

El último Campeonato de España de verano me ayudó bastante para confiar en mí y tener claro que puedo seguir mejorando. Por lo que, viendo que estoy cerca de las mínimas para Río 2016, estoy trabajando a conciencia para ese objetivo.

No es bueno obsesionarse, pero la verdad es que estoy bastante confiado y motivado de que con esfuerzo y puliendo detalles lo puedo conseguir.

Markel Alberti

Markel Alberti | Cedida

¿Qué supondría para usted poder participar en unos Juegos Olímpicos?

Es un objetivo que viene desde hace muy poco tiempo para mí. Sinceramente, siempre ha sido un sueño inalcanzable, pero gracias a la progresión de los últimos años puedo tenerlo como claro objetivo con la ilusión de poder conseguirlo. Ahora mismo se me hace difícil explicar la sensación que tendría consiguiendo estar allí, pero sé que sería una satisfacción que nunca habría tenido. Además de eso, aunque hasta ahora también, me demostraría a mí mismo que a base de trabajo e ilusión se puede conseguir prácticamente todo.

Ustedes, los nadadores, son deportistas que suelen destacar a edades muy tempranas y que tienen que renunciar a muchas cosas para ello. ¿Cree que se valora de forma suficiente todo su esfuerzo?

Como todo deporte a alto nivel, tiene muchos sacrificios. En mi caso, nunca ha sido algo en lo que haya estado obsesionado o al máximo desde muy joven. Simplemente he ido mejorando a base de esfuerzo, pero no excesivo. Evidentemente, hay sacrificios, muchos, pero yo disfruto mucho también con lo que hago.

Por mi parte, no me quejo para nada mirando si valoran lo que hago o no. Pienso que la gente cercana lo valora perfectamente y tengo la suerte de que pase eso. Pero realmente el que lo tiene que valorar soy yo. Soy feliz haciendo lo que hago en esta etapa de mi vida y sinceramente, consiguiendo o no mis objetivos, aprendo y crezco gracias al deporte. Con eso y también con las satisfacciones que me da, claro, me sobra.

Como decíamos, en el Open de Primavera no pudo lograr la mínima individual para Kazán. Pero ¿entiende que no se lleve a todos los relevos a un Mundial de natación que decide los billetes olímpicos?

La verdad es que, sinceramente, no lo veo lógico. Pero lo hecho, hecho está, y no quiero meter cizaña en ese tema. La federación me ha ayudado en varias ocasiones y les estoy muy agradecido por esas oportunidades, por lo que aunque en esa decisión no estuviera de acuerdo, tengo que seguir con lo mío.

Una de las consecuencias del modelo de selección para los grandes campeonatos es que los nadadores están obligados a darlo todo en ese Open de Primavera. ¿Es complicado plantear un año buscando dos picos de rendimiento, uno en primavera (para buscar las mínimas) y otro en verano (en las grandes competiciones)?

Creo que más que ser complicado buscar dos picos de forma, lo más difícil es aguantar la presión de clasificarte únicamente en esa competición señalada. Yo soy un novato a este nivel y pocas veces he estado en esa situación, por lo que para el Mundial de Kazán, por ejemplo, me jugó una mala pasada.

Ese proceso creo que no justifica el ser capaz de conseguir la mínima o ser capaz de nadar en esos tiempos, ya que si lo haces en otras fechas no vale. En estos últimos años me he dado cuenta de que el aspecto psicológico es lo más importante y lo que marca la diferencia, por lo que hay que reforzar también esa parte en estas fechas señaladas.

Merche Peris, Markel Alberdi y Oskitz Aguilar | @merxeperis

Merche Peris, Markel Alberdi y Oskitz Aguilar | @merxeperis

¿Cambiaría la manera de configurar el equipo nacional para las grandes competiciones de verano?

Es complicado poner criterios a gusto de todos, está claro. Pero, yo, la parte de la anterior pregunta sí que la modificaría. Las mínimas son las que son y puede haber polémica con eso, pero yo daría más oportunidades para poder hacerlas, ya que ese día señalado puede pasar cualquier cosa en contra y te quedas fuera a pesar de que seas capaz de conseguir la mínima en otra ocasión. Pero es lo que digo, no puedo estar pensando en esas cosas porque no dependen de mí. Yo como nadador tengo los criterios y tengo que intentar cumplirlos, nada más.

Se habla mucho de que las chicas tiran del carro en la natación española porque son las que están dando medallas en los últimos años. A pesar de ello, ustedes, los hombres, están ahí, con grandes nadadores como se demostró con el relevo del 4×200. ¿Le parece injusta esta continua comparación?

No me parece injusta. Sinceramente, creo que es la realidad. Está claro que la natación femenina en España saca mejores resultados que la masculina, en general. La comparación puede ser también constructiva. Nos toca a nosotros intentar hacerlo cada vez mejor para poder equipararnos con ellas. Hay comparaciones y comparaciones, siempre que sea a bien y para motivar. No lo veo mal para nada.

Si hubiera que buscar responsables del éxito de la natación española, además de nadadores y de técnicos, ¿cree que este se debe más al modelo de la RFEN, al trabajo de los clubes o a una mezcla de todo?

Creo que es todo. Cada pieza tiene su función. Donde realmente se trabaja la natación en sí es en la piscina, donde están los nadadores y los técnicos. Pero los clubes, la federación, etc. también tienen su función. Al final, creo que hay que intentar trabajar por grupos y conseguir acoplarlos bien para que el resultado sea el mejor posible. Creo que esa última parte es muchas veces la más difícil.

Entre los nadadores que ya están consolidados en la élite y los jóvenes que vienen pisando fuerte por detrás, ¿cómo ve el futuro de la natación masculina española?

Los jóvenes que vienen pisando por detrás, se puede decir que ya no están tan detrás. Hay jóvenes que están al mismo nivel o mejor que los “viejillos”, entre los cuales me incluyo. En la natación masculina también: espero que nosotros vayamos a mejor y que los jóvenes aprieten con la ilusión que traen. No hay más secretos para el futuro.

Markel Alberti | Cedida ©Vicens Giménez

Markel Alberti | Cedida ©Vicens Giménez

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