Síguenos en InstagramSíguenos en FacebookSíguenos en TwitterSíguenos en Youtube
OPINIÓN

El oro que cegó a todo un país

VALORAMOS LA DESCALIFICACIÓN DE ÓSCAR HUSILLOS EN BIRMINGHAM
El oro que cegó a todo un país
Óscar Husillos | Daniel Meumann-WangConnection
06 Mar 2018 19:03

Óscar Husillos hizo historia el pasado sábado en Birmingham. Consiguió correr los 400 metros en 44.92 segundos. Ese registro le convertía en plusmarquista europeo y sexto atleta más rápido de la historia en la distancia bajo techo. También era un plus ser el más rápido de siempre entre los atletas blancos.

Esa marca desató todas las alegrías, las felicitaciones, la algarabía nacional. Sin embargo, la felicidad fue efímera, casi tanto como lo rápido que fue capaz de dar Husillos esas dos vueltas a la pista. DQ –una leyenda fatídica–, dos simples letras que consiguieron echar por tierra el magnífico logro del velocista de Astudillo.

Los primeros momentos fueron de confusión, de comentarios irrazonados en todas las redes sociales, de expresiones impropias en profesionales encargados de analizar de forma imparcial una competición atlética al más alto nivel.

La confusión inicial fue la tónica dominante, pues las primeras imágenes no acababan de dejar claro cómo ni dónde había podido pisar Husillos la línea exterior de la calle 5. Se tardó casi 3 horas en mostrar la imagen más buscada, la más odiada, en la que se ve a nuestro atleta pisar con su pie derecho la línea maldita. Pisada clara. Descalificación correcta, que se unía a más de una veintena de descalificaciones anteriores que no hicieron más que sembrar dudas, levantar sospechas y buscar culpables o errores.

Momento de la descalificación de Óscar Husillos

Momento de la descalificación de Óscar Husillos | Twitter

Está meridianamente claro que Óscar Husillos fue el mejor del Mundial en su prueba, el más rápido, el más astuto y el que se merecía el oro que finalmente fue a parar al cuello del checo Pavel Maslák.

Ha dejado bien patente el palentino que está en un momento dulcísimo de su carrera deportiva. Y no olviden que nuestro protagonista no cumple 25 años hasta el próximo mes de julio. Ahora nadie puede osar a dudar de si un español puede correr 400 metros en menos de 45 segundos. Y, lo más importante –Óscar es el que mejor lo sabe–, quien tendrá que sacar provecho de este chasco para golpear por segunda vez y hacerlo más fuerte si cabe. Se trata de una circunstancia que requiere de una correcta gestión, asimilación y vuelta a la normalidad.

Sin embargo, parece que parte de la sociedad española se ha quedado más tocada que Husillos. Muchos ven por ahí una conspiración al uso de las judeo-masónicas que se promulgaban en una época de este país. Otros piensan que se debió a la búsqueda de protagonismo por parte de los jueces. Otros dicen que la descalificación es reglamentaria, pero injusta.

Lo siento, ambos parámetros son contradictorios, pues si es reglamentaria ha de ser justa. Sí que es una putada. Hacer la carrera de tu vida y que por unos milímetros todo se vaya al garete. Toca aprender, asimilar y tirar para adelante. Y toca aprender a los medios más reputados de este país para saber dar el valor que se merecen nuestros deportistas, pues ni con “3” medallas en un Mundial son capaces de dejar de lado al Madrid, al Barçá y al Club de Fútbol de Carracuca de En Medio, que es –en definitiva– lo que da dinero.

Es momento de mirarnos a nuestros propios ombligos. Nadie nos odia, chavales, ni siquiera ese medio de comunicación catalán que ha osado titular que “Un español tramposo pierde el título de campeón del mundo”. No voy a poner el nombre, no vaya a ser que se me caigan los dedos o se me echen a arder a mí, o a ustedes, los ojos.

Así, tal cual. ¿Cómo se puede escribir soberana gilipollez y descansar, o comer tranquilo, a gusto? Es lo que tiene mezclar la chabacanería furbolera con el atletismo. Por cierto, que eso mismo les pasó a muchos especialistas en atletismo en las horas siguientes a la DQ de nuestro querido Óscar.

Y parece que ese oro cegó tanto a nuestra país que hasta muchos de los forofos que despotricaron en contra de la descalificación de Óscar se olvidaron de la DQ en el tablero de la final de 200 metros del Campeonato de Europa de Ámsterdam 2016… Ah, no, que en esa ocasión un español salió beneficiado (…).

Así es nuestro país y no vamos a ser nosotros quienes pretendamos cambiarlo, pero hay que tratar de saber ver, saber estar y ser profesionalmente ecuánime. Aúpa Óscar.

Fran Aguilera

Corredor, Diplomado en Educación Física, Monitor de Atletismo, Entrenador Nacional de Ciclismo. Mijas (Málaga)


4 comentarios

Escribir un comentario
  1. Joaquín Pérez Pérez
    Joaquín Pérez Pérez 6 marzo, 2018, 22:59

    ¡Mi más sincera enhorabuena (una vez más) por mostrar tu opinión con estas palabras Fran Aguilera!
    (Coincido al cien por cien con ellas)

  2. rob
    rob 9 marzo, 2018, 16:12

    Ya se sabe que en cuanto a uno le tocan la fibra, el corazoncito o la camiseta deja de ser deportista. Excelente y objetivo artículo.

  3. anico
    anico 27 marzo, 2018, 07:26

    Buen artículo. Lástima que no pongas la referencia del periódico catalán. Acusar es demasiado gratuito y los catalanes estamos más que hartos de estas acusaciones y de ser los malos de la película. A ver si os dais cuenta de lo engañados que estáis.

  4. anico2
    anico2 9 mayo, 2018, 16:00

    De acuerdo con Anico, no pone el link, por que no existe tal articulo en ningun medio de comunicación catalan, però ya sabeis, esta de moda ir contra lo catalan.

    En el resto de opinion se puede estar de acuerdo, pero “hay que tratar de saber ver, saber estar y ser profesinoalmente ecuánime”

Escribir un comentario

Su dirección de e-mail on será publicada
Los campos obligatorios están marcados*

Introduce la respuesta: * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.