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La opinión del experto

Mo Farah le ganó además la batalla a la sobreexcitación

LA ACTUACIÓN DEL INGLÉS AL SERVICIO DE LA PSICOLOGÍA
Mo Farah le ganó además la batalla a la sobreexcitación
Victoria de Mo Farah en Londres 2017 | Alexander Hassenstein-Getty Images for IAAF
Psicóloga deportiva y entrenadora de baloncesto
05 Ago 2017 19:08

Correr en casa es siempre un plus, un punto más en el nivel de activación. Todos los deportistas persiguen ese nivel óptimo, donde el deportista fluye, consigue el 100% de su rendimiento. Sin embargo, la presión tiene un doble juego que aprovecharé hoy para explicar.

La activación es el primer paso de la movilización antes de un evento, en este caso una competición. El deportista trata, poco a poco, de activarse para no entrar demasiado relajado y estar concentrado 100% en la prueba desde el minuto 0. Tanto si estás demasiado relajado como si estás sobreexcitado tu rendimiento tiende a bajar, se limita. Por otro lado, y aquí está una de las fórmulas que todo deportista busca, si consigues activarte óptimamente, tu rendimiento se ve facilitado. El público, tu entorno, los compañeros… todo puede influir en esta curva en forma de “U” invertida.

Si ante este evento que decíamos inicia la activación del deportista, éste cree que necesita un punto más de su rendimiento aparece lo que se denomina como “estrés”.

La cara positiva, porque el estrés también lo tiene y se denomina “Euestrés”, donde sabes que necesitas ese “plus” y te ves capacitado para darlo, hasta aquí ningún problema.

El negativo, esa presión desmedida que siente el deportista cuando sabe que necesita ese punto más y no cree en poder darlo y se desencadena la respuesta de ansiedad.

Con esta respuesta de ansiedad el deportista se bloquea no sólo mentalmente donde comienza a estar más pendiente de todo lo externo (público, rivales…) y no focaliza su atención en aquello que le hace rendir plenamente, desencadenando una cadena de pensamientos negativos, sino que además lo hace físicamente pues la respuesta de ansiedad trae como consecuencia un bloqueo muscular al deportista.

Por tanto, correr en casa y la presión no es nunca por definición positivo o negativo, depende de cómo lo canalice el deportista.

Ayer, Mo Farah le ganó la batalla a Etiopía, Kenia y Uganda entre otros, pero también demostró cómo conseguir que el público corra en tu favor sin faltarle el respeto a nadie, y cómo que todo lo externo no altere lo más mínimo tu plan de carrera y tu confianza en que tu objetivo será posible.

Y lo tenía todo, sobre el papel, para que los cimientos temblaran: su retirada y su última participación en un Mundial, tantos países corriendo para desbancarle, un tropezón en los últimos metros… nada, pensamiento positivo, confianza plena y un físico cuidado y conseguido a base de sacrificios constantes.

Silvia Bartolomé

Psicóloga deportiva y entrenadora de baloncesto


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Mo Farah

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