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OPINIÓN | Habló la WADA

10 Nov 2015 18:11
Dick Pound, presidente de la WADA

Dick Pound, presidente de la WADA

Ayer habló la WADA. No, no es ninguna mujer que atienda al nombre de Guadalupe. La WADA es la Agencia Mundial Antidopaje. Lo ha hecho a través de una comisión independiente, presidida por Dick Pound, creada al efecto de investigar el alarmante y oscuro mundo del dopaje en el atletismo ruso. Habló la WADA y tal vez suba el pan. Tal vez no, pero es probable que sí. Al menos eso espero, pues es lo que debería pasar.

Y la WADA fue tajante. En primer lugar porque quedó patente, blanco sobre negro, algo que era un secreto a voces: en Rusia estaba o está pringado hasta el tato en el dopaje de los atletas. Deportistas, entrenadores, médicos, responsables de la lucha antidopaje, políticos, policía, laboratorios antidopaje, federación. ¿Dopaje de estado? Si no lo es poco le falta. Vamos, es lo que hace varios lustros sucedía en la antigua República Democrática de Alemania, pero unos kilómetros más hacia el este.

En segundo lugar, por sus conclusiones. La WADA, tal como resumimos ayer en el artículo «La Comisión Independiente de la AMA recomienda la suspensión de la Federación Rusa de Atletismo», hace una serie de recomendaciones. Entre ellas, destaca la suspensión de por vida de una serie de atletas, entrenadores y responsables. Además, recomienda llevar a cabo una serie de procedimientos a las instituciones que rigen el atletismo ruso y los laboratorios autorizados. Llama poderosamente la recomendación de suspensión de la Federación Rusa de Atletismo. Para resumirlo en una breve expresión, la AMA le viene a decir a Putin algo como «O limpias de mierda el deporte ruso o iréis al purgatorio».

En un mes se celebra el Campeonato de Europa de Campo a Través. Más adelante, el Mundial en pista cubierta, el Europeo de selecciones, los Juegos Olímpicos… ¿Los veremos sin atletas rusos?

Así, en caliente, puede parecer que es una buena solución, aunque es probable que algunos atletas rusos, limpios, se queden sin poder competir. Puede que la solución no fuera del todo justa. ¿Necesaria? No sé, quizás sí. Lo que sí queda claro es que desde ya se hace necesario que se controle de forma total y absolutamente exhaustiva a los atletas rusos y, por supuesto, su entorno. A grandes males, grandes remedios; pero ¿sería ese un gran remedio? ¿Serviría para que un país como Rusia se percate de que hay cosas más importantes para un país que conseguir medallas? ¿Son los deportistas, los médicos, entrenadores, capaces de todo para conseguir notoriedad, fama, dinero, un trofeo? Parece que muchos sí. Tal vez son demasiados.

Me quedan claras varias cosas. Es muy fácil doparse, ya sea por cuenta propia o por cuenta ajena. Afortunadamente, cada vez es más fácil que te pillen, a no ser que tengas medios y enchufes en las instancias adecuadas y te oculten positivos. De ahí que se recurran a las microdosis y no se abuse de las burradas de las épocas de Bjarne Riis, Lance Armstrong, etc.

Lo de ocultar positivos es lo que ha pasado en el atletismo ruso gracias a los sobornos de la IAAF. Por culpa de la IAAF hay algo que también me queda meridianamente claro: las instituciones están tan pringadas o más que los atletas. Ha quedado demostrado que la IAAF sobornaba a atletas y federaciones para ocultar positivos a cambio de dinero. En Rusia, en su descargo, afirman que la IAAF ocultó cuatro resultados antidopaje positivos de Mohamed Farah. ¿Será verdad o mentira? No lo sé, pero descabellado e imposible no es. ¿Se ocultarán o se habrán ocultado más casos positivos en los últimos años?

Aunque venía resultando escandaloso lo del atletismo ruso y sus positivos, también sorprende un tanto que la AMA haya puesto en funcionamiento el ventilador en dirección a Rusia. Bien es cierto que el documental de la cadena alemana ARD de diciembre de 2014 ha tenido mucho que ver. Una vez tirada de la manta se ha encontrado lo que revela el informe. Bien. Ahí se observa la importancia de los medios y las denuncias externas en la persecución del dopaje, tal y como ha dejado claro la AMA en su informe. Con el tiempo uno va aprendiendo y volviéndose desconfiado y eso lleva a dudar de todo o de casi todo.

Por ejemplo, ¿cómo es posible que el ex vicepresidente de la IAAF desde 2007, Sebastian Coe, ahora presidente, no supiera nada de lo que se cocinaba entre la IAAF y el atletismo ruso? ¿Tiene algo que decir Lord Sebastian COE sobre esos supuestos cuatro casos positivos de Mohamed Farah ocultados por la IAAF? ¿Cómo puede ser que los españoles que ostentan u ostentaban cargos en la IAAF no hicieran nada por denunciar el asunto si eran conocedores del mismo? ¿De qué organismo depende la AMA? ¿Cómo se financia? ¿Le llegan muchos fondos desde Estados Unidos? ¿Estará Vladimir Putin y el atletismo ruso pagando el pato por algo …?

En espera de alguna respuesta a las anteriores cuestiones, habrá que estar alerta a lo que la WADA diga sobre la implicación de la IAAF en todo este embrollo… así como de algunos otros deportes… Esto, me da, es el inicio de una carrera de ultrafondo informativa.

Fran Aguilera

Corredor, Diplomado en Educación Física, Monitor de Atletismo, Entrenador Nacional de Ciclismo. Mijas (Málaga)


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