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Preparación física

Propiocepción: el sexto sentido

Vídeo explicativo acerca de estos ejercicios de prevención y rehabilitación de lesiones
Propiocepción: el sexto sentido
Entrenador personal y readaptador físico. Especialista en hipopresivo
07 Abr 2016 01:04

Conocida hoy en día como el “sexto sentido“, la propiocepción nos informa de la posición y movimiento de nuestro cuerpo. Para el mantenimiento de la postura se utilizan mecanorreceptores que se encargan de informar sobre la presión, peso, tacto y también la vibración.

Podemos distinguir entre propioceptores musculares y articulares. Los musculares nos dan información sobre la posición, tensión y cambio en la longitud-tensión muscular; entre ellos los usos musculares informan sobre los cambios en la longitud del músculo generando el reflejo miotático (el músculo responde contrayéndose ante un estiramiento brusco) y los órganos tendinosos de Golgi que informan sobre la tensión en los tendones, generando el reflejo miotático inverso (ante una excesiva tensión el Sistema Nervioso Central recibe la información y manda orden inhibitoria para que se relaje).

Los propioceptores articulares situados en las estructuras capsulo-ligamentarias de las articulaciones, informan a nuestro organismo sobre su posición, la dirección, la aceleración, la rapidez y la amplitud del movimiento articular. Se pueden diferenciar receptores tipo I, II, III, y IV dependiendo de su origen y la función que cumplen.

En resumen, la propiocepción nos permite prevenir y rehabilitar lesiones, por lo que debería de ser parte fundamental de cualquier entrenamiento y en mayor medida si se trata de un entrenamiento orientado al rendimiento deportivo.

PAUTAS:

Para planificar sesiones con componente propioceptivo implícito, debemos seguir unas pautas:

1 – Debemos valorar la situación de la que parte el sujeto: persona saludable, sedentaria, lesionado, post lesionado, pretemporada…

2 – Si se trata de una persona que realiza alguna actividad deportiva concreta, debemos adaptar los ejercicios propioceptivos en función de su actividad.

3 – Es importante valorar el estado de fuerza o resistencia del sujeto a la hora de plantear tareas en las que existen diferentes posturas y tiempo de ejecución variable.

4 – Intentaremos realizar un trabajo integral (miembros superiores, tronco y miembros inferiores) siempre y cuando las necesidades del usuario no requiera un trabajo específico, por ejemplo, una rehabilitación de LCA de rodilla.

5 – Podemos generar una progresión en cuanto a dificultad, variando entre otros aspectos, los siguientes:

  • Alineación corporal.
  • Rango de movimiento.
  • Perturbaciones externas (empuje, tracción…).
  • Alterar campo visual.
  • Alterna superficie de apoyo somatosensorial.
  • Realizar dos tareas al mismo tiempo (ej: contar hasta 20 y mantener una determinada postura.
  • Realizar las tareas al final de la sesión, ya que el estado de fatiga será mayor.

Rubén Pérez

Entrenador personal y readaptador físico. Especialista en hipopresivo


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propiocepcion

1 comentario

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  1. Juan R
    Juan R 16 abril, 2016, 11:03

    Hola, interesante todo. Pero ¿hasta qué punto no se confunde tanto aquí como en otros foros la propiocepción con el equilibrio?.
    Cuando se habla de propiocepción en entrenamiento etc., se ha transmitido la idea del tipo en equilibrio sobre un pie. Sin embargo, trabajar los lumbares, hacer press en banca, o sentadillas es trabajo de propiocepción. Ya que cualquier actividad que actúa sobre la tensión muscular y movimiento articular (como bien se describe en tu texto) está actuando sobre la propiocepción.
    Por tanto, sería bueno realizar un texto más integrador, como lo es la propia fisiología de la propiocepción, sobre qué es en realidad.
    Hay que tener en cuenta, además, de que estar en equilibrio sobre un pie o sobre una plataforma inestable etc, básicamente trabaja el sentido de la propiocepción especial (no descrita en este texto) que se trata del sistema vestibular, El que nos informa de la posición de la cabeza, giros y aceleraciones del cuerpo en general. El equilibrio vestibular es el que nos permite corregir la postura sobre bases inestables etc y NO la propiocepción que aquí se cita.
    Es un error que se está afianzando en el campo de la fisiología del ejercicio.
    De hecho, el sistema vestibulo-espinal tiene prioridad sobre la propiocepción clásica que aquí se describe, y un ejemplo sería cuando tropezamos, La aceleración de la cabeza es la que informa al sistema vestibulo-espinal del riesgo de caer y es ese sistema el que corrige el equilibrio actuando y comandando al movimiento interrumpido cuya información propiocetiva no es efectiva en ese momento.
    Hay que pensar en fisiología de forma integral no como se piensa en los gimnasios… e incluso en las facultades de ciencias del deporte. Una pena lo que está sucediendo con la fisiología del ejercicio.
    saludos y ánimo

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