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‘El ingenio para la solución: modelo cubano’, por Rebeca Yagüe

22 Nov 2015 13:11
Rebeca Yagüe | TheWangConnection

Gimnasio donde entrenamos | TheWangConnection

El otro día tuve cita con el psicólogo, y me preguntaba cómo me encontraba. La verdad que justo había tenido un día bastante raro desde que me desperté. Estaba más sensible de lo normal y le comencé a contar problemas que en mi vida normal no tenía que enfrentarme y aquí en Cuba sí. Desde despertarme y tener que ducharme con un agua más fría que el polo norte, (no sabéis cómo aprecio cuando vuelvo a España el poder abrir el grifo de la ducha y que salga agua caliente… y eso de normal ni te das cuenta que lo tienes). Después fui al comedor a desayunar. En el desayuno es la única comida del día que puedo comer hidratos; imaginaros el pan de la mañana, lo espero con muchas ganas… bueno, pues ese día no había entrado pan en el camión. Este es un problema que desde que llegué ha sido el más dificultoso para arreglar, ya que nosotros acostumbramos a ir al supermercado y poder encontrar todo tipo de productos; lo que deseas, al momento puedes ir y dispones de ello. Aquí no, la comida en la residencia de la escuela se limita a arroz, habichuelas y un trocito de carne, casi siempre pollo o cerdo. El día que hay res es especial. Y por último, un dulce casero de postre.

Últimamente también puedes encontrar algo de pepino o col, y algún día fruta. Cuando llegué solo me comía la carne, porque si me ponía a comer y cenar esos pozales de arroz iba a subir de peso rápidamente. Nuestro metabolismo no está adaptado a comer de esa manera, todos los deportistas aquí comen así, pero su cuerpo está acostumbrado, por lo que no engordan. Comencé a ir al pueblo de al lado a comprar algo de pepino y col para comer más, hasta que ya me dieron cita con la dietista y mandaron que me dieran un poquito más de carne en el comedor y que procuraran tener vegetales para mí. Claro, esto tampoco es fácil, porque depende de la comida que llegue en el camión. Aun así ese problema más o menos está solucionado.

Rebeca Yagüe | TheWangConnection

Las cabras que existen en la loma donde entrenamos | TheWangConnection

El vinagre tengo que ir a buscarlo a la Villa porque prácticamente ni se encuentra, es habitual poder ir al súper, encontrar un producto y luego no verlo durante semanas. La otra vez que vine estuve dos semanas para encontrar pasta de dientes, no había en ningún sitio. Pues así es prácticamente con todos los productos. Falta abastecimiento diario de bienes básicos, aparte de que el precio que tienen no es para nada proporcional a los salarios que cobra la gente del pueblo. El psicólogo me escuchaba y me decía: «tu verdadero entrenamiento psicológico ya no va a ser en el entrenamiento, sino en tu día a día te vas a tener que enfrentar a situaciones que de normal no tienes que superar, es más, que ni siquiera te plantearías el tener que hacerlo». De esta manera aprendes a apreciar las cosas más simples del día a día de las cuales estamos acostumbrados a darlas por hechas. Como el no tener una lavadora… imaginaros las primeras veces que tuve que lavar a mano, me tuvieron que enseñar porque la verdad que no tenía mucha maña… claro, yo desde pequeña he puesto la lavadora y ella lo ha hecho por mí. Alguna vez he lavado a mano algo puntual, pero tener que lavar tanta ropa es casi como otro entrenamiento jejeje.

Por eso, si habéis conocido a algún cubano siempre hablan de que ellos han tenido que inventar, es decir para resolver cualquier problema diario ellos tienen que sacarse las castañas del fuego y con las pocas posibilidades que tienen tanto en materiales, como económicas, inventar cómo solucionar ese problema, y os aseguro que todos lo hacen. Tienen esa capacidad tan desarrollada a base de años de «pensar cómo resolver». Como dice mi entrenador de aquí, Alexander Navas, cuando le planteo algún tipo de situación: «tranquila, Rebeca, todo se va a resolver». Y es cierto, la única vez que algo no se vaya a poder resolver será cuando ya no vivamos, entonces sí que ya no podremos hacer nada, mientras tanto habrá que sacar el ingenio y encontraremos la solución.

El otro dia me levanté para entrenar normal a las 6:20 de la mañana, y cuando voy medio dormida al baño, había un charco de agua impresionante. Se me había inundado el baño porque el día anterior me estaba lavando los dientes y cortaron el agua. Sin darme cuenta, como ya no caía agua, dejé el grifo abierto y sorpresita para la mañana, cuando reactivaron el agua se inundó todo. Aquí también hay limitaciones con el suministro de agua, existen horarios: dispones de dos horas a la mañana, dos al mediodía y dos a la tarde. El resto de horas tienes que ser previsivo y llenar cubos de agua para cuando la necesites, para bañarte, para descargar el váter, para lavarte los dientes, etc. La primera vez que vine me costó mucho hacerme a esto, porque siempre yo voy a mi grifo de casa y tengo agua cuando quiero. Y muchas veces me pasó que el agua que guardaba se me acababa y no podía asearme. Bueno, tenía que acudir a alguna amiga de aquí pidiendo a ver si había guardado un poquito de agua para dejarme y si no, pues a aguantarme.

Rebeca Yagüe | TheWangConnection

Los baños del estadio Panamericano de La Habana, donde entrena Rebeca Yagüe | TheWangConnection

Ahora mismo, el aire acondicionado se me acaba de romper. Así que esta noche, además de probablemente pasar un calor terrible, estaré expuesta a todos esos mosquitos gigantes que me tienen frita de picaduras.. El otro día cuando volví del entrenamiento, las vacas que suelen pasear por aquí se habían colado dentro de la Residencia y andaban en la puerta de mi habitación rondando, ¡¡menudo susto!!

Rebeca Yagüe | TheWangConnection

Así se ven las vacas desde la habitación de la residencia de Rebeca Yagüe | TheWangConnection

Aunque aquí es normal el convivir con los animales. Cuando vamos a la loma a entrenar siempre hay cabras, caballos, etc, haciéndonos compañía. Como el otro dia, cuando fui a casa de mi compañera de equipo a lavar. Yo iba contenta pensando,–¡qué bien!, tiene lavadora, la pondremos a lavar mientras nos iremos a dar una vuelta que es sábado y cuando volvamos ya tenderemos...– Ingenua de mí, claro. Cuando llegué sobre las 3 de la tarde nos pegamos lavando hasta las 7 de la noche. Imaginad, era una lavadora antigua que yo no había visto en mi vida, donde metía la ropa, te la enjabonaba pero luego la tenías que sacar, aclarar dos veces, escurrir y meter en otro hueco de la lavadora donde te hacia el centrifugado. Encima lo tenías que ir haciendo poco a poco porque la capacidad de los agujeros era bastante limitada. Pues nada, todo el sábado lavando nos pegamos. Menos mal, que sus padres crian cerdos y teníamos una buena compañía mientras que lavábamos jejeje.

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Rebeca Yagüe, lavando a mano la ropa | TheWangConnection

Rebeca Yagüe | TheWangConnection

Los cerditos de la casa de Alicia, al lado de donde estaba lavando la ropa | TheWangConnection

En conclusión, todos los pequeños problemas diarios que me voy encontrando por el camino hacen que tenga que enfrentarme a ellos y desarrollar esa capacidad de superación, y ver la vida con más calma y positivismo. Esto me ayudará en mi propia vida y en mi deporte. Hay muchas personas que tienen un problema y en vez de hacerle frente, buscar la solución y ponerte a ello, se quedan estancados en el lamento del problema que han tenido. La vida está llena de obstáculos que forman parte del juego, la única manera es tratarlos como algo normal, saber que cualquier cosa se puede solucionar y tomarlos con el mejor humor posible.

No digo que no tengamos que llorar, pero siempre hay que intentar ver la solución al problema, actuar y más adelante –cuando miremos al pasado– nos reiremos y lo recordaremos hasta con humor. La verdad que este año en Barcelona he tenido un montón de problemas, y aunque he pasado muchos momentos en los que ya cuando pensaba que no me podía pasar nada más, al día siguiente venía otro y otro. Siempre sabía que son etapas y que las cosas siempre cambian, y sobre todo, quienes hacemos que las cosas cambien y elegimos el propio rumbo de nuestras vidas somos nosotros.

A todos nos gusta la calma y la paz en nuestras vidas, y muchas veces esto está en la actitud en cómo enfrentemos las cosas. Hablando con Roberto Janet (lanzamiento de martillo) me contaba que de pequeño había pasado mucha pobreza, casi no tenían ni para comer y menos para comprarse unas zapatillas. Creo que muchas veces magnificamos problemas en los que no tendríamos que gastar ni una misera parte de energía. El psicólogo también me decía que estuvo con él una compañera psicóloga de Costa Rica durante dos años en Cuba. Y que también lo más duro que se le hizo fue el tener que enfrentarse a los problemas en tu vida diaria de los cuales no estamos acostumbrados y carecer de cosas que ya damos por hecho que deben estar. Y la experiencia que tuvo cuando regresó a su país me recordó mucho a la que sufrí yo.

Rebeca Yagüe | TheWangConnection

Press de banca inventado porque no existía banco | TheWangConnection

Cuando volví, lo primero que pensé cuando estaba en mi casa fue que no necesitaba ni tres cuartas partes de lo que tenía. Poseía todo lo material que quería, pero en verdad no necesitaba nada de eso para vivir. Tuve el sentimiento de vacío interior, yo era feliz en la forma de vida en Cuba, no necesitaba más que lo básico, lo demás me lo aportaban las personas, el hablar, el reír, el compartir momentos, el poder entrenar y entrenar, actuar como yo quería sin sentirte cohibida, bailar, escuchar música en cualquier lado, ver las caras de la gente sonriendo, poder hablar con cualquiera sin conocerle y parecer que lo conoces de siempre. El que te ofrezcan su ayuda sin tener nada, el crear buenas amistades. En el mundo en el que vivimos estamos encerrados en una rutina diaria que muchas veces nos encierra en nosotros mismos… cuando deberíamos aprender a disfrutar de cada momento y a sacar la parte buena de todo. Nos pegamos la mayor parte del día en nuestro trabajo muchas veces sin disfrutar de él. Vida solo hay una y está en nuestras manos decidir cómo vivirla.

Para terminar diré que un campeón esta formado por igual desde la parte física hasta la más importante psicológica. Hemos visto pasar muchos deportistas con grandes capacidades físicas pero sin un fuerte componente psicológico; para mí la diferencia entre un campeón y alguien que se queda por el camino está en el factor psicológico. Y a los deportistas todo lo que nos rodea en nuestra vida nos afecta al rendimiento, por eso siempre hay que intentar trabajar esta parte y si podemos ayudarnos de especialistas que nos guíen en nuestro camino, mucho mejor.

Rebeca Yagüe | TheWangConnection

«Aire acondicionado» del coche del cual es propietario el responsable de Rebeca en La Habana | TheWangConnection

Rebeca Yagüe | TheWangConnection

El Malecón de La Habana | TheWangConnection

Rebeca Yagüe | TheWangConnection

La «tienda» de arreglos de electrodomésticos y móviles | TheWangConnection

Rebeca Yagüe | TheWangConnection

Recogiendo la merienda, es decir, las uvas al lado del estadio Panamericano | TheWangConnection

Rebeca Yagüe | TheWangConnection

La Escuela de Rebeca al atardecer | TheWangConnection


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