Síguenos en InstagramSíguenos en FacebookSíguenos en TwitterSíguenos en Youtube
NO LOGO

El padre y el hijo

El cuento de Kiprono Menjo y Selemon Barega
09 Ago 2017 18:08

Kiprono Menjo, en plena acción en el 10K de Laredo | Ángel Tomás

Hay un hombre en España que lo corre todo. Es un hombre mayor que se monta en los autobuses y se para a correr con sus zapatillas por los pueblos de España, igual que ese músico de orquesta que se contrata para animar las bodas, y lo mismo toca el chachachá que una versión impoluta de los Beatles. Es tan buen instrumentista como feriante en zapatillas.

Tuvo su época de esplendor, tocando en las mejores plazas. Él es el keniano, y aprendió a hablar castellano corriendo por los pueblos de España. Debutó allá en aquel lejano 2007 en la Media Maratón de Valladolid. Luego, pletórico de fuerzas, cuando su corazón era un músculo sobrenatural, ganó en la San Silvestre Vallecana, y desde entonces no se ha bajado del autobús con sus zapatillas, haciendo proezas como ese 27:04 en una lejana Cursa dels Bombers, siendo la tercera mejor marca en ruta en suelo Español.

Ahora, el hombre hace tantas veces de liebre que lo raro es que no le hayan crecido de su cabeza la protuberancia de unas orejas de punta. Es alto y delgado como una barrita de incienso. Cumple este 20 de agosto 38 años. Es séptimo de diez hermanos. Además de feriante es militar.

Y se llama:

Kiprono Menjo.

Ahora mismo está en Londres. ¡Ojo, y no de paseo! Como lo oyen, casi ni él se lo cree. «Hoy soy el hombre mas feliz del mundo», dice.

Correrá los 5.000 mundialistas, probablemente, uno de los atletas más veteranos de todos los fondistas que se han dado cita en la cacerola Inglesa.

Se conoce que no hay buenos músicos de esa distancia ahora mismo en Kenia, a falta de saber noticias de Ndiku, «el Búfalo», razón por la que han llamado al gran Kiprono Menjo, el chico multiusos. Sobre todo a estas alturas de su vida, para resolver con dignidad cualquier papeleta.

¿Es usted director de una carrera a la que quiere darle lustre? No se preocupe, Menjo le asea el asfalto de su pueblo a un buen precio.

Kiprono Menjo se alimenta tras finalizar los 10K de Laredo| Ángel Tomás

Seguramente la noticia de ir al Mundial le pillaría en el estadio de atletismo de Lloret, donde suele entrenar y pasar temporadas, y a donde habrá preparado su vuelta a la gran élite. A su edad, y por el país al que representa, ni él mismo se podría imaginar que volvería a enfundarse esa camiseta roja de su querida Kenia. No lo hacía desde aquel mundial lejano de Osaka en el 2007, cuando fue 8 en el 10.000.

Hoy, a este hombre vamos a quererlo, aunque ya no sea aquel imperial atleta que hacía 13′ pelados en el cinco mil. Va, qué más da. Puesto que solo es una marca. A Menjo lo vamos a querer por todo lo que nos ha dado en tantas carreras, porque ha paseado su arte por España con una exquisita educación, y nos hemos de alegrar que vuelva a correr como un niño con zapatos nuevos.

Aunque es cierto que tiene muy complicada su clasificación para la final, nadie puede dudar que lo dará todo, porque Menjo hoy será un músico de primera línea, y toda esa experiencia de tocar en todos los pueblos de España con la digna melodía de sus zapatillas, a buen grado le habrá servido de mucho. Sobre todo para vivir mínimamente bien y llegar hasta aquí.

Lo más curioso de todo es que en la serie que corre Menjo, también lo hace el niño del campeonato, el etíope Selemon Barega, de 17 años, un chaval menor de edad, que tiene nada más y nada menos que la segunda mejor marca del año, 12:55.58, y que en cualquier otro país, su padre, tendría que firmar una autorización de consentimiento para que pudiera competir con los séniors de su país a treinta mil kilómetros de distancia.

No sé en Etiopía si ya les vale con que llame Gebrselassie, y les diga a la familia: «Me lo llevo». Casi seguro que se puede afirmar que nadie en el mundo haya logrado esa marca a tan corta edad. Es campeón del mundo júnior en 5.000 en Bydgoszcz 2017, y también campeón del mundo juvenil. Es la maravilla de Haile Gebrselassie. La gran apuesta de futuro de los pistachitos.

Y aquí está lo que maravilla de este deporte, que en una misma carrera pueden correr:

Menjo y Barega.

Uno podría ser un buen padre y el otro su talentoso hijo.

Selemon Barega

Selemon Barega | IAAF

Mario Torrecillas

Mario Torrecillas, escritor y guionista.   Fue campeón de Taekwondo en la categoría de Peso Mosca. Estuvo en la selección española en el CAR de Sant Cugat, junto a compañeros que luego han sido campeones olímpicos de esa disciplina deportiva. Más tarde pasó por mil oficios (realizador de publicidad, guionista de cine y cómic). Durante cuatro años fue columnista de El Periódico y colaboró en RNE. Ha publicado dos novelas gráficas en Ediciones Glénat -Santo Cristo (2009) y El hijo (2010)- y una en la Ed. Penguin Random House (Mondadori), Dream Team (2015), actualmente pendiente de adaptación cinematográfica. En 2008 fundó PDA (Pequeños Dibujos Animados) pda-films, un proyecto que consiste en pasarlo bomba realizando películas de animación, con el que ha ganado premios en certámenes internacionales.  


Etiqueta asignada a este artículo
Selemon BaregaKiprono Menjo

Sin comentarios

Escribir un comentario
Todavía no hay ningún comentario Puedes ser el primero en comentar este artículo

Escribir un comentario

<

Introduce la respuesta: * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies