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OPINIÓN

Observadores invisibles

"Los jueces no somos ajenos al atletismo ni al deporte, somos parte de él"
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Observadores invisibles
Combineras preparadas para la salida | WangConnection
10 Mar 2017 12:03

Las opiniones reflejadas en este artículo son únicamente mías como juez, no las del Comité de Nacional de Jueces al que sólo represento en la pista. No se trata de proteger o disculpar los errores cometidos por corporativismo mal entendido, se trata de distinguir los que son errores de lo que son únicamente decisiones que no gusten al perjudicado, sobre todo cuando se trata de procedimientos ya concluidos.

El colectivo de jueces en España se nutre fundamentalmente de ex-atletas, familiares y “gente de club” que quieren echar una mano para que todo esto siga adelante. No somos ajenos al atletismo ni al deporte, somos parte de él, aunque para un juez la competición perfecta es en la que tiene que trabajar, pero va a pasar desapercibido. Somos, o debemos ser observadores invisibles. En el mundial de pista cubierta en Valencia en el 2008 el uniforme naranja de los jueces prácticamente se mimetizaba con la pista naranja y casi no se veía a los jueces en pista, un acierto.

Para empezar somos todos amateurs. Los grandes acontecimientos deportivos celebrados en España en las últimas décadas han hecho que «la élite», tomado el término con muchas comillas, hayan adquirido mucha experiencia, y de hecho el colectivo está muy reconocido a nivel mundial. Sin embargo hay que reconocer también que cada vez somos menos y cada vez somos más viejos, sobre todo a nivel local, y no siempre es fácil reclutar jueces nuevos. Al mismo tiempo los jueces nuevos son más propensos a cometer errores por inexperiencia. Todos hemos sido ambas cosas, nuevos y propensos a cometer errores, jueces, atletas, entrenadores, padres, organizadores… cualquier persona en general, dentro y fuera del deporte. Hay hasta quien insulta y no se disculpa.

En cuanto a las salidas, fundamentales siempre pero más en pista cubierta, todo el mundo debería saber a estas alturas que el reglamento obliga en competiciones de alto nivel a usar detectores de salidas falsas. Esto, unido al cronometraje eléctrico, elimina casi completamente la subjetividad en el juzgamiento del atletismo, que queda limitada únicamente a la marcha, en la que por cierto los jueces españoles también destacan a nivel mundial. Para el resto de las pruebas el trabajo de los jueces consiste en la aplicación e interpretación de las reglas.

Las relativas a las salidas han ido variando con el tiempo en el número de salidas nulas permitidas, actualmente ninguna excepto en combinadas, pero esencialmente la base es sencilla: Si el detector de salida falsa detecta una presión del atleta antes de las primeras 100 milésimas desde el disparo, automáticamente avisa al juez de que se ha producido una salida nula. Se anula la salida y ahí el trabajo del juez de salidas es decidir si efectivamente ha habido salida nula y hay que descalificar al atleta (tarjeta roja y negra), si hubo un movimiento en tacos previo a la salida, que se castiga con tarjeta amarilla, o si hubo alguna otra circunstancia externa, como un ruido, que invalida la salida pero no se descalifica a nadie, con lo que se muestra a todos una tarjeta verde.

Poco más hay que discutir en una salida porque se conservan o se deben conservar los tiempos de reacción de todos los atletas, a pesar de que el reglamento del atletismo es muy garantista y permite la participación bajo protesta en alguna circunstancia.

Salida de una prueba de velocidad en el Campeonato de España Promesa | WangConnection

Hay que recordar que un atleta que compite bajo protesta lo hace estando descalificado, pero se le permite competir para salvaguardar su derecho a obtener un resultado por si recurriera en tiempo y forma la descalificación y el juez árbitro, con todas las evidencias disponibles, incluso las nuevas aportadas por terceros, decidiera recalificarle. Evidentemente, nada de ello es garantía de que se le vaya a recalificar. Como en otros deportes, para cambiar la decisión del juez árbitro es necesaria evidencia clara en contra de la decisión inicial. Una grabación de vídeo, ni siquiera profesional, no tiene la precisión temporal suficiente para decidir si una salida es correcta o no, para eso están reglamentados los detectores de salidas.

Las grabaciones sí sirven de bastante ayuda, aunque sean de móvil desde la grada y sin el mejor ángulo, para llegar a la decisión más justa en los casos de descalificaciones por empujones, obstrucciones, pisar el interior de la curva, entrega del testigo de relevos antes o después de la zona, etc. Los jueces árbitros revisamos las grabaciones que haya que revisar para llegar a la decisión más justa posible, y además, después de la decisión final del juez árbitro que es el principal de la competición, queda el derecho de recurrir al jurado de apelación. Evidentemente al final de todo el proceso siempre va a haber alguien que se sienta perjudicado, pero eso no quiere decir que tenga razón.

Ejemplo práctico: En la pasada Copa del Rey de Clubes en Pista Cubierta el equipo del relevo masculino del Playas de Castellón fue descalificado por obstruir a un competidor y quedaron finalmente segundos de la competición detrás del F.C. Barcelona. Si no hubieran sido descalificados en el relevo, habría ganado Playas la copa y desde mi punto de vista hicieron bien en reclamar, pero una vez que ni el juez árbitro ni el jurado de apelación les dio la razón, otra vez desde mi punto de vista, harían mal en seguir quejándose.

A todo este proceso de salidas nulas, competiciones bajo protesta, descalificaciones o no, reclamaciones, revisiones, posible cambio de opinión y muchas veces nuevas reclamaciones, los jueces no lo llamamos «escándalo» lo llamamos «trabajar».

Y los jueces españoles no somos los únicos del mundo, en Belgrado el famoso segundo disparo estuvo de más pero la reclamación fue atendida, a mi juicio, de la forma más justa posible calificando a los dos atletas perjudicados. Creo que el de la pistola de Belgrado no es familiar del juez de Salamanca.

Es evidente que es un error grave tocar la campana una vuelta antes, y como juez me duele bastante porque otro de nuestros objetivos es que no se nos note en la pista. La situación se solucionó también de la forma más justa, o menos injusta porque siempre habrá a quien la segunda carrera le salga peor y eche la culpa de ello a los jueces.

Por otro lado es mucho más grave por la peligrosidad que conlleva, que un juez cruce la pista durante una carrera, pero es que es igual de grave que cruce cualquier otra persona. El atletismo, lesiones aparte, es un deporte bastante seguro excepto los lanzamientos y la pista cubierta, donde cuanta menos gente haya en pista, mejor. En los cursos de jueces para ilustrar la peligrosidad de la pista cubierta usamos este vídeo de Gabriela Szabo cruzando el pasillo de triple sin mirar, y llevándose el golpe de su vida.

En próximos cursos tendremos que usar también el vídeo de Salamanca, pero sin sonido, a nadie le gusta que le insulten.

Yo, que sólo llevo 30 años en esto, he visto demasiados accidentes por imprudencias, atletas que cruzan sin mirar para ir a hablar con su entrenador a la grada, jueces que colocan los atletas del relevo sin ver que ya los tiene encima, literalmente, fotógrafos que se quedan sin un objetivo carísimo y con un buen susto por acercarse demasiado a la jaula de martillo, atletas que van a la salida del 200 cruzando por el césped sin darse cuenta de que están lanzando unas cosas redondas que hacen mucho daño o unas cosas alargadas de 800 gramos que pinchan… No hace tanto tiempo una atleta de categorías menores se llevó una jabalina clavada en la pierna por cruzar por donde no debía. El juez árbitro de la competición fue al hospital  a interesarse por ella, no a insultarla.

Cada dos años aproximadamente, dependiendo de un presupuesto cada vez más escaso, el Comité Nacional de Jueces celebra reuniones de Jueces Árbitros para unificar criterios, donde repasamos novedades del reglamento, revisamos las actuaciones de los jueces en grandes competiciones,  hacemos propuestas al reglamento de la RFEA, etc. Evidentemente no van todos los jueces árbitros, pero se espera de los que van que pasen la información importante al resto de jueces de los comités autonómicos. Además se celebran periódicamente cursos para jueces nuevos, para acceder a paneles de jueces especialistas en marcha, salidas, cronometraje eléctrico, medición de circuitos, dirección técnica… Sí, nos reciclamos.

A mí me salen tres errores evitables y solucionados por el jurado en tres pistas europeas en un mes, dos de ellos en España. Llamarlo serie de errores garrafales y pedir depuración (¡como si sobrara gente en los comités!) por ello me parece personalmente más desconocimiento de la situación que oportunismo.

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JuezJueces AtletismoCrítica constructiva

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